LUCHA POR INCLUSIÓN Y RESPETO

Cynthia Molano añora la libertad de volver a representar la batalla por los derechos de las personas con discapacidad.

Cynthia Molano añora la libertad de volver a representar la batalla por los derechos de las personas con discapacidad.

Fotos: Luis Castrejón

Cynthia Molano Serna es la primera persona de talla pequeña que gana una candidatura en México, pero no puede esperar para volver a ser activista de tiempo completo y ayudar a las personas con discapacidad.

“La política es una decisión, que ya estoy adentro, pero que cuento los días para que se acabe para volver a poder representar en muchas cosas”, expresó Cynthia.

Molano Serna se convirtió en diputada federal suplente en el 2018 y permanecerá en el cargo hasta 2021. Tiene acondroplasia, un tipo de enanismo, y discapacidad motriz. Al nacer, los doctores afirmaron que no viviría más de cinco años. Ya tiene 34.

“Ahora digo, ¿por qué la tomé? Porque al ganar tuve que renunciar a muchas cosas por pertenecer y solamente soy una suplente”, se lamentó.

Sin embargo, dice que decidió aceptar la posición pues está consciente de que detrás de ella existen personas que quisieran alzar la voz.

“Yo muy fácil me pude haber quedado en casa cuidando al niño, y no, estoy luchando, estoy alzando la voz por un mundo de inclusión”, afirmó Molano.

Cynthia Molano añora la libertad de volver a representar la batalla por los derechos de las personas con discapacidad.

Sufrió un accidente a los 13 años que la llevó al quirófano, donde un error de un médico provocó que estuviera en coma diez días y terminara paralítica. Aunque pudo volver a caminar, no puede mover el cuello y le cuesta trabajo sentarse.

“Tardé un año y medio con fe, puedo decirte que es fe porque no hay una explicación de que yo siga caminando”, contó Molano Serna.

Su labor social la llevó a ser entrevistada para la revista Forbes. Molano Serna utilizó la plataforma para hablar de su lucha y concientizar a la población, sobre las oportunidades laborales para personas con discapacidad en México.

“Que los escalones están bien altos, que cómo me siento, desde ahí sientes una discriminación, desde cómo la gente se burla. Yo siempre he dicho que el niño no nace con malicia, el adulto lo hace”, expresó.

Vivir en México con discapacidad es un reto diario para Cynthia: cada paso de un individuo de talla promedio son dos y medio de ella; las mesas, sillas y los lugares no están adaptados, pero también es el rechazo de la gente.

“Yo tengo una frase que es: ‘no te pido que me quieras. No te digo quiere a Cynthia, o que me aceptes. Solamente que al verme caminar me respetes, porque no nomás por mí, yo gracias a Dios estoy bien.

“Pero hay gente atrás que tienen un mal día. Hay gente que tiene cirugías y le duele día a día la malformación”, afirmó.

Su labor social ha rendido frutos, pues a lo largo de estos cinco años ha logrado leyes que son referentes a nivel mundial.

Cynthia Molano añora la libertad de volver a representar la batalla por los derechos de las personas con discapacidad.

Como establecer el Día Estatal de las Personas de Talla Pequeña y ser incluidos en la Ley de Discapacidad. También instauraron la Ley del Escalón, por ella todo lugar público y privado deberá contar con uno para facilitar su acceso.

“A mí las rampas no me sirven, me caigo, y aparte, sí tenemos la misma estatura que una persona en silla de ruedas, pero los brazos de una persona con silla de ruedas son mucho más largos que nosotros”, explicó.

Estableció dos pabellones en el Biblioparque norte y sur para sensibilizar a las personas de talla promedio. A través de esta experiencia, comprenderán cómo es vivir con una discapacidad.

Afirma estar especialmente orgullosa de lograr que el Instituto Electoral de Coahuila (IEC) instalará dos mil 600 mamparas especiales para que personas de talla pequeña puedan votar.

Cynthia también tiene un programa de radio, participa en la plataforma Somos Decididas, fue presidenta del Consejo Nacional Gente Pequeña y actuará en la Pastorela de municipio con un personaje que fomenta la inclusión.

La política fue su oportunidad para hacer cambios en las leyes, pues Cynthia está convencida que es una de las claves para lograr un México respetuoso de las diferencias.

“Que si tu discriminas, pagues una sanción, y créeme es bien difícil y sobre todo creo que le falta a México la infraestructura para nosotros. Por ejemplo, tengo la Ley del Escalón y nadie la respeta, casi no hay lugares”, señaló.

Cynthia Molano añora la libertad de volver a representar la batalla por los derechos de las personas con discapacidad.

El camino está lleno de obstáculos y Cynthia ha considerado renunciar, pero cuando ve las injusticias quiere continuar por lo que cree correcto para hacer un México mejor para su hijo.

“Porque yo no quiero que le digan ‘esa enana es tu mamá’, a que el digan: ‘¿ésa es tu mamá? ¿Cynthia es tu mamá? ¿La luchadora, la que cambia el mundo? Con esa admiración quiero que me vea mi hijo”.

Abraham, de dos años y medio, es su motor y su milagro.

“Mi esposo es de talla pequeña, yo soy de talla pequeña y era el 50 por ciento que fuera pequeño, el 25 que fuera promedio y cuando los dos le donan el gen del enanismo el niño no llega a nacer.

“Entonces, Abraham fue mi 25 y mi milagro. Es un niño que vienen a este mundo a amar a su mamá y a su papá”, explicó.

A futuro, espera lograr que el Instituto Nacional de Estadística y Geografía incluya a la gente de talla pequeña, pues no saben cuántos son ni dónde se ubican.

Cynthia Molano está aquí gracias a sus padres y seguirá por su hijo y las demás personas que, como ella, viven con discapacidad.

Cynthia Molano añora la libertad de volver a representar la batalla por los derechos de las personas con discapacidad.

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Carolina García

Nació en Saltillo, Coahuila en 1995. Ama la lectura y narrar historias. Es licenciada en comunicación por la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la Universidad Autónoma de Coahuila. Participó en las antologías de cuento: “Imaginaria” (2015), “Los nombres del mundo: Nuevos narradores saltillenses” (2016) y “Mínima: Antología de microficción” (2018).

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