La maternidad se ha celebrado desde la antigüedad: en Egipto, se adoraba a la diosa Osiris con flores y frutos; en Grecia, a Rea, progenitora de Zeus y de los dioses del Olimpo, y en Roma a Hilaria, con una festividad que duraba tres días en el templo de Cibeles. Sin embargo, en México el Día de las Madres se estableció hace apenas cien años para honrar su labor, pero también como una respuesta al movimiento feminista en el país.
Descubre los orígenes de este día y cómo se han transformado:
Antecedentes: una manifestación por la guerra
En México, esta fiesta tiene raíces profundas. Las antiguas culturas mesoamericanas veneraban la maternidad y la fertilidad, y con la llegada de los europeos estas tradiciones pasaron a asociarse con la Virgen de Guadalupe. El papa Pío IX declaró el dogma el Día de la Inmaculada Concepción, el 8 de diciembre; desde entonces la Iglesia celebra a la Virgen María en mayo, lo que ha influido a otros países católicos a elegir un día en este mes para las mamás.
No obstante, el origen moderno de esta fiesta se remonta a 1865, con las manifestaciones pacíficas y celebraciones religiosas que organizaba Julia Ward Howe en Boston, para las madres de familia víctimas de la Guerra de Secesión en Estados Unidos. La activista Ann Jarvis, viendo el éxito de estas reuniones, decidió replicar el modelo como un punto de encuentro para discutir sobre temas actuales. Tras su fallecimiento, su hija propuso el segundo domingo de mayo para conmemorar el Día de la Madre y como símbolo de paz en este país.
La propuesta nacional
En 1922, el periódico Excélsior publicó una nota sobre la importancia de las mamás y de contar con un día para reconocerlas, haciendo remembranza del decreto del presidente estadounidense Woodrow Wilson, que inspiró estas iniciativas en más países. El director de este periódico, Rafael Alducin, impulsó esta propuesta, apoyado por José Vasconcelos, Secretario de Educación Pública Federal.
Sin embargo, la activista Martha Acevedo afirma que esta festividad es una respuesta al Primer Congreso Feminista en México, que se llevó a cabo en Yucatán en 1916. En este evento, respaldado por el Gobierno del Estado, se discutió sobre el uso de preservativos y la decisión sobre la maternidad. Los conservadores iniciaron una campaña para contrarrestar este movimiento y defender el papel tradicional de la mujer.
Posteriormente, el presidente Manuel Ávila Camacho oficializó la conmemoración e impulsó la atención médica prenatal y posnatal, con el objetivo de visibilizar a este sector vulnerable de la población, reducir la mortalidad materna e infantil y promover el bienestar de las familias. Además, en 1949 el presidente Miguel Alemán Valdez inauguró el Monumento a la Madre, que se ha convertido en un lugar de confluencia para la lucha feminista y la reinvindicación de las mujeres.