Hacer cosas nuevas está en mi lista de propósitos de este año. También decir que “sí” a planes que me sacan un poco de mi zona de confort, así que paso a paso voy sumando nuevas experiencias a mis días que me retan más.
Decir que sí a un plan puede parecer muy sencillo para muchos; sin embargo, a mí me cuesta tomar la decisión de salirme del molde.
El astrólogo Pablo Flores, en un episodio del podcast La Magia del Caos, dice que precisamente para Capricornio (mi signo) este año es el de la libertad: hacer cosas que nos hagan sentir libres.
Creo que estoy en el punto de dejar de creer que solo si hacemos algo extraordinario estamos avanzando o disfrutando... ¿Qué hice de nuevo? Manejé en carretera y, para mí, eso fue sentirme en libertad.
Ver las montañas tan imponentes de nuestro estado cruzándose con el azul del cielo, y un camino que te lleva hacia un sinfín de lugares y pensamientos.
La mayoría de las veces nos limitamos por el miedo a que nos pasen cosas malas, a incomodarnos, a sentirnos inseguras en lugares desconocidos. Pero cuando das el salto, cuando no le haces caso a esa “vocecita” que te quiere presentar el peor de los escenarios, la aventura comienza, se derriban las barreras limitantes y algo sucede dentro de nosotros: somos libres de hacer y ser.
No es que haya sido el viaje más largo, el destino más exótico o el de mayor presupuesto; sin embargo, fue una experiencia distinta y muy gratificante.
Me demostré una vez más que soy capaz de hacer las cosas por mí misma, de disfrutar la calma, de nuevas compañías, de aceptar por fin una invitación que tenía desde hace mucho tiempo y de verme a mí más madura.
Mi paseo por el desierto estuvo lleno de risas, de vistas increíbles, de sorpresa por los lugares maravillosos que tenemos aquí: como la Poza Azul, las playitas y las dunas.
Estuvo también lleno de gente cálida que me recibió con los brazos abiertos, en una casa que más que años tiene historias y tradiciones, con una sobremesa increíble que me conmovió hasta las lágrimas. ¿Cómo es posible que una escapada de tres días nos regale tantas memorias y me haga reflexionar tanto?
Así que te invito a decir que “sí” a dejar de darle tantas vueltas a las cosas y a maravillarte por lo que existe fuera y dentro de ti.
Siempre hay un lugar que sorprende; puede ser cerca, lejos o a la mitad de la nada.
Puede haber una familia que te reciba con los brazos abiertos, con comida calientita y palabras bonitas.
Siempre puede haber un oasis en medio del desierto que se sienta como un respiro.
Siempre puede haber un camino distinto y muchas primeras veces.
Puede haber una frase, un café y una vida que se sienta diferente.
Siempre puede haber momentos ordinarios y hacerlos extraordinarios.
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