Gracias por todas sus apostillas. Muchas gracias. Hartos comentarios me están llegando por la saga de textos aquí editados donde hemos hablado someramente (da para un ósculo) sobre los vinos y la gastronomía en tres novelas fundamentales las cuales todo mundo cita... sin haberlas leído: “El Ingenioso Hidalgo don Quijote de la Mancha” de Miguel de Cervantes. “Drácula” de Bram Stoker y “Frankesntein o el moderno Prometeo” de Mary B. Shelley.
En este espacio etiquetado los domingos, los estamos abordando y rápidamente, repito, en clave gastronómica, pero aceptan múltiples lecturas y significados como obras clásicas y abiertas. ¿Si usted se pone a leer la versión original de “Don Quijote de la Mancha” o bien, se pone a repasar toda la obra de Cervantes, ¿cuántos vinos, tragos, aderezaos usted va a encontrar? ¿Aún sobreviven hoy? ¿Usted los puede beber hoy en día y disfrutar?
Y una pregunta más, la cual es una pregunta histórica, antropológica, sociológica; pero al final de cuentas, una pregunta literaria: ¿dichos vinos o tragos existieron en la época de de Miguel de Cervantes (su vida a matacaballo entre el siglo XVI y XVII) o bien, algunos de ellos son invenciones suyas, incluyendo el bautizo de nombre? ¡Caray! No poca señor lector.
La anterior pregunta me ha recordado un viejo libro del autor Víctor Canicio (ignoro a la vez si sea real o un autor ficticio), “La cocina Verbal” para la editorial Fondo de Cultura Económica. Una obra donde se citan autores, prosas y poemas reales, a la par de noticias y libros inventados, ficticios y raros; noticias históricas falsas, datos excitados por la mano del escritor y en fin, de la erudición a la burla hay un solo paso.
Como el siguiente ejemplo el cual cita el autor: un vino ficticio de rancia estirpe, el “Château Migraine.” Un vino imposible, el cual pasa... por real. Así lo define el autor: “... un caldo de color indefinido, cuerpo espeluznante, olor a farmacia y abominable sabor, capaz de desatar las más innobles jaquecas.” Sí, una migraña fiera e insobornable. Ya me estoy acabando el espacio, pero ahí le va señor lector ¿Usted ha probado el “Treviano”, el “Montefiascone”, el “Asperino”; “Candia y Soma”, los vinos de la señora doña uva “Garnacha”; el vino con la uva “Moscatel”, el vino de “Esquivias”...? Son algunos vinos deletreados por Miguel de Cervantes.
Aquí entre nosotros, es necesario explorar los vinos preferidos de dos sibaritas y Bon Vivant, los cuales en periodos, nos habitan: los vinos y comidas favoritas del francés Jean Cusset (amigo de Armando Fuentes Aguirre) y del arponero y escritor inglés, Philip Lowell. Regresaré al tema.
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