En las gradas del estadio, la afición mexicana volvió a demostrar por qué es considerada una de las más fieles del mundo. Con playeras verdes, banderas, cánticos y una pasión que no conoce fronteras, cientos de seguidores alentaron a la Selección Mexicana durante su último partido del Mundial, convirtiendo cada jugada en una auténtica fiesta tricolor.
Entre los asistentes destacaron los saltillenses, quienes compartieron en sus redes sociales la emoción de vivir de cerca una jornada inolvidable para la afición mexicana.