DÍA MUNDIAL DEL SÍNDROME DE DOWN: IGNACIO DÁVILA, AMOR QUE TRASCIENDE

Archivo 360
/ 16 marzo 2025

POR: MAGDIS ORTA

FOTOS: ALEJANDRO RODRÍGUEZ 

El 21 de marzo se conmemora el Día Mundial del Síndrome de Down, una fecha para concientizar, celebrar la inclusión, la diversidad y el amor incondicional. En honor a esta ocasión, conversamos con Sylvia Arsuaga, madre de Ignacio Dávila, un joven de 19 años con Síndrome de Down, cuya vida ha sido una inspiración para quienes lo rodean. A través de su testimonio, Sylvia nos comparte cómo Ignacio ha transformado la vida de su familia con su alegría, determinación y enseñanzas, demostrando el valor de ver más allá de un diagnóstico.

Ignacio con sus hermanos, Leonardo y José Humberto, y sus papás, Sylvia y José Humberto.
Ignacio con sus hermanos, Leonardo y José Humberto, y sus papás, Sylvia y José Humberto.
Cuéntenos un poco sobre ustedes y sobre la llegada de Ignacio. ¿Cómo fue recibir su diagnóstico y qué les hubiera gustado saber en ese momento que hoy ya conocen?

Ignacio nació con muchos problemas de salud, independientemente de su Trisomía 21. Nosotros no sabíamos que venía con síndrome de Down (SD). Al nacer, los médicos nos explicaron que debían realizar un estudio llamado cariotipo porque todo indicaba que tenía SD. Esa noche fue una sorpresa recibir la noticia y nuestra mente se llenó de muchas preguntas sin respuesta. Respuestas que llegaron con el tiempo y el día a día.

La mañana siguiente a su nacimiento, Ignacio fue bautizado y trasladado a cuidados intensivos debido a una serie de problemas de salud que lo mantuvieron ahí durante tres meses. Durante ese tiempo, yo le decía a Dios: “Ya me lo mandaste, ahora me lo dejas. Sí podemos con el paquete”.

Sylvia Dávila, hermana de Ignacio.
Sylvia Dávila, hermana de Ignacio.
El SD pasó a segundo plano. Lo importante para nosotros era su vida. Cuando por fin regresó a casa, hablamos con sus hermanos de 7, 6 y 3 años, para explicarles que Ignacio ya no estaba enfermo, que crecería igual que ellos, solo que tardaría un poco más en lograr lo que ellos hacían, y que entre todos podríamos ayudarlo a conseguirlo. Les dijimos que lo que su hermano tenía era síndrome de Down, el cual NO es una enfermedad.

Poco a poco, comenzamos con una serie de terapias y nos acercamos a otras familias con hijos con SD, quienes nos acogieron y asesoraron, pero sobre todo nos acompañaron en esta nueva aventura de la vida hasta el día de hoy. Nos llamamos las “Mamis Down”.

Pasar tiempo con sus hermanos lo hace muy feliz.
Pasar tiempo con sus hermanos lo hace muy feliz.
En la familia, todos fuimos creciendo con Ignacio y aprendiendo de él. Cada logro era un gran acontecimiento para nosotros: sentarse en la cama al año de edad, gatear a los dos años, caminar a los tres… Cada nuevo paso se convertía en una celebración. Siempre hay algo por superar y festejar.

Cuando Ignacio nació, no sabíamos nada del Síndrome de Down, pero el día a día nos mostró que tener una persona con SD es realmente un regalo. Un regalo que, al inicio, puede ser difícil de aceptar, que implica trabajo, dedicación y paciencia, pero que también es una gran bendición. Nos enseñó que la vida es simple y que la alegría se transmite de manera genuina. Para que todo esto suceda, primero debe haber una ACEPTACIÓN en la familia.

Ignacio Dávila Arsuaga.
Ignacio Dávila Arsuaga.
Nos encantaría conocer más sobre Ignacio y su historia. ¿Cómo es él? ¿Qué le gusta hacer y cuáles son sus pasiones?

Ignacio es un joven al que le encanta la música, disfruta mucho bailar y convivir con sus amigos. En el deporte, practica básquetbol y taekwondo, y también disfruta mucho la equinoterapia.

Pasa mucho tiempo con su familia y nos llena de alegría. Le encanta pasear en el rancho y viajar. Es paciente, respetuoso, alegre, juguetón y muy amoroso, aunque también tuvo sus etapas de travesuras.

Tener Síndrome de Down NO es una enfermedad.
Tener Síndrome de Down NO es una enfermedad.
Muchas veces escuchamos sobre la importancia de incluir a los niños con SD, pero poco se habla de cuando son adolescentes, jóvenes y adultos. ¿Cómo ha sido para Ignacio esta etapa de crecimiento y qué retos han encontrado en el camino?

Es una realidad que los jóvenes con SD tienen más dificultades para ser incluidos en la sociedad y en una vida económicamente activa. Creo que es muy importante concientizar a la sociedad, sobre todo a los generadores de empleo y a los compañeros de trabajo. Las personas con SD, como todas las demás, tienen cualidades y áreas de oportunidad, y sí pueden trabajar y ser responsables, solo necesitan una oportunidad.

En el caso de Ignacio, está cursando la preparatoria, así que ese reto lo viviremos en algunos años.

Actualmente, Ignacio cursa la preparatoria.
Actualmente, Ignacio cursa la preparatoria.
Hablando de inclusión, ¿qué creen que hace falta en nuestra sociedad para que las personas con SD tengan más oportunidades en la escuela, el trabajo y la vida social?

Concientización y aceptación en el entorno social y laboral. En la escuela, los maestros y alumnos deben comprender que solo necesitan mirarlos a los ojos y hablarles con claridad. A los adultos también hay que enseñarles a no verlos diferentes.

Ignacio ayudó a la familia a desarrollar la empatía y la sensibilidad hacia los demás.
Ignacio ayudó a la familia a desarrollar la empatía y la sensibilidad hacia los demás.
Les cuento algo que me sucedió: Ignacio y yo subimos a un elevador, ahí estaba una familia con un niño pequeño, desde que vio a Ignacio, lo apuntó y dijo: “mir,a mamá, qué niño tan feo”, y lo repitió varias ocasiones. Su mamá le dijo que lo iba a castigar. Yo comenté: “en lugar de castigarlo, ¡explícale! Mi hijo es un joven con síndrome de Down, ¿verdad que sí, Ignacio?”. Y con eso, el niño comprendió. Tan sencillo como eso. Es cuestión de explicar. 

“Como tú lo veas, lo verán los demás. Como tú lo trates, lo tratará el mundo”, Sylvia Arsuaga.

Se dieron cuenta que muchas de las preocupaciones iniciales no eran necesarias.
Se dieron cuenta que muchas de las preocupaciones iniciales no eran necesarias.
¿Cómo ha cambiado su perspectiva sobre la vida y la diversidad gracias a Ignacio?

Nos ha hecho más agradecidos por todas las bendiciones recibidas. Nos desarrolló la empatía y la sensibilidad hacia los demás. Como familia, nos ha vuelto más unidos, gracias a la paz y el amor que él nos transmite.

Si pudieran dar un consejo a otras familias que están comenzando este camino, ¿cuál sería?

El mejor consejo que recibí fue: “Como tú lo veas, lo verán los demás. Como tú lo trates, lo tratará el mundo”. Es clave para su desarrollo tratarlos como a los demás miembros de la familia.

Otro consejo que quisiera dejar es: si reciben la noticia de que un miembro de su familia nació con Síndrome de Down, apóyense para no adelantarse con preguntas e ideas catastróficas, recuerden que es un proceso del día a día y paso a paso. Quedarse en la imaginación solo les llevará a sentir temor por cosas que creen que sucederán y en realidad, la mayoría de las veces, no suceden.

Con sus hermanos, Leonardo y José Humberto.
Con sus hermanos, Leonardo y José Humberto.
¿Cómo podemos, como sociedad, ser parte del cambi o?

Verlos como iguales, no juzgarlos y tenerles paciencia. Algo tan simple como mirarlos a los ojos al hablarles es sumamente importante.

¿Qué momentos con Ignacio han sido los más especiales para ustedes?

Su primera comunión fue un momento inolvidable, verlo tan feliz fue algo que nos llenó el alma. Hemos vivido muchos momentos especiales a lo largo de su vida, cada logro ha sido una alegría para todos.

Su familia agradece vivir esta experiencia, nada sería igual sin Ignacio.
Su familia agradece vivir esta experiencia, nada sería igual sin Ignacio.
Para finalizar, si pudieran darle un mensaje a quienes aún no entienden bien qué significa vivir con SD, ¿qué les dirían?

El simple hecho de tener en casa a una persona con SD genera un ambiente de alegría, paz y amor que se contagia. Se convierte en un estilo de vida que disfrutas, y te das cuenta de que muchas de las preocupaciones iniciales no eran necesarias y lo que llegó a suceder, se superó. Como familia, damos gracias a Dios por habernos permitido vivir esta experiencia, porque no seríamos los mismos sin Ignacio.

El día a día les mostró que tener una persona con SD es realmente un regalo.
El día a día les mostró que tener una persona con SD es realmente un regalo.

Alejandro Rodríguez
por
Alejandro, se ha consolidado como fotógrafo de eventos sociales, capaz de crear postales muy especiales.
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