PAULINA DE LA TORRE RANDALL: NO TE DEJES A UN LADO, MAMÁ

POR PAULINA DE LA TORRE RANDALL

Cuando nacen nuestros bebés, nace con ellos un mundo de preocupaciones y de responsabilidades: el estar siempre velando por ellos, brindándoles lo mejor para que crezcan sanos y estén bien. La lactancia, su salud, el sueño, sus actividades y su estimulación diaria, la alimentación complementaria, el gateo, la caminata, el habla, y las preocupaciones pueden seguir y seguir. Todo nuestro mundo gira alrededor de ellos, ellos se convierten en nuestro mundo. ¿Y nosotras? Simplemente nos dejamos a un lado. 

Dejamos a un lado quienes éramos antes de convertirnos en madres. Nuestra manera de vestir: “ya soy mamá, claro que no puedo usar ese vestido”. Nos descuidamos el cabello: “que al cabo se seguirá cayendo, ¿no?” Nuestra alimentación: “no tengo tiempo para comer bien, la comida nutritiva de mi bebé es más importante que la mía”. El cafecito con las amigas que era nuestro escape: “¿cómo voy a salir?, ¿qué va a pensar la gente?” La intimidad y las muestras de afecto con nuestra pareja: “estoy demasiado cansada”. Nuestros hobbies: “tengo mi mente tan ocupada pensando en todas las cosas y la lista de pendientes que tengo que hacer en la casa, con y por mi bebé, que difícilmente puedo hacer un espacio para MÍ”.

Pero no todo debe de ser así. Podemos encontrar el perfecto balance entre cuidar y criar a nuestros hijos y, al mismo tiempo, cuidar y procurar nuestra salud mental, emocional y física. No somos menos madres si decidimos un día a la semana dedicarlo a nosotras mismas, ir solas a dar la vuelta, tomarnos un café mientras leemos un libro, reunirnos un martes por la noche con nuestro grupo de amigas o amigos, inscribirnos a un curso, ir a pintarnos las uñas o simplemente salir al cine con nuestra pareja, SOLOS. Porque la maternidad se trata de disfrutarla y gozarla, pero no perdernos a nosotras mismas en el camino. 

Porque si nosotras estamos bien, ellos están bien.