La cosa no es sencilla. Sobre todo porque los de Morena y sus presidentes (Andrés Manuel López Obrador y hoy Claudia Sheinbaum) vinieron a contaminarlo todo con sus discursos hueros los cuales las masas de palurdos e iletrados los compran. No es cosa fácil, repito. ¿Pedir perdón porque los españoles y portugueses nos conquistaron? Caray, a quién se le ocurre.
Los españoles trajeron la espada, pero también trajeron la cruz y con esa cruz de cristianos, se ha fundado la gran parte de este patrimonio al cual llamamos México. Patrimonio creado con base en la olla podrida donde cabe de todo (Lo escribió Miguel de Cervantes en su mítico “Don Quijote de la Mancha”). Tenemos más de España y Portugal (y de Europa en general) al día de hoy y no tanto de nuestro país autóctono.
Es decir y para entrar en materia, ¿qué sería de México (lo que eso signifique hoy) sin los recetarios de los conventos e iglesias de la Nueva España, qué sería de México sin la pirotecnia de los olores y sabores de los monjes, padres y monjas de los conventos virreinales quienes tomaron de todo y de todos para esto: una explosión de la gastronomía la cual se presume en el mundo como autóctona... Siendo un crisol de todo el mundo?
Vía la mano generosa del escritor Armando Oviedo Romero en la ciudad de México (capital a la cual estoy viajando con mucha frecuencia para esto, investigar y escribir sobre los sabores, colores y gastronomía original sobre este Norte y Saltillo focalizado y encaminados a sus primeros 450 años de vida), este me regaló una obra: “Libro de cocina del hermano fray Gerónimo de San Pelayo”, recetario de los hermanos católicos fechado en el siglo XVIII. Publicado para la “Colección Recetarios Antiguos” en la mítica edición del CNCA en el año 2000. Una joya.
Ya me estoy acabando el espacio, pero volveré al tema. El hermano franciscano fray Gerónimo de San Pelayo (1780) documenta en su recetario lo siguiente: “Gallina frita y en nogada”, una extraordinaria “Torta del cielo”, documenta en un apartado genérico “Chiles”; ¿cómo se hace una nogada original y qué ingredientes lleva? Aquí se documenta. Y ojo, estamos hablando del siglo XVIII.
Sí, nada qué ver con los chiles en nogada de hoy. Acabo de estar en el mítico “Café Tacuba” en la ciudad de México y claro, ya tienen chiles en nogada. Lo pedí. Los he probado mejores... aquí en el pueblo. Un amigo me dijo que le metiera tenedor a su platillo en “Café Tacuba”: mole con arroz. Jamás, jamás había probado ese sabor de mole. ¡De alta escuela antigua! Volveré al tema.
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