El Día del Vino Mexicano, que se celebró el pasado 7 de octubre, es una festividad que, desde su instauración en 2023 por decreto oficial, tiene como objetivo honrar y promover la diversidad y calidad de los vinos nacionales.
Es una celebración que reconoce esa identidad que nos merecemos por todo el trabajo y esfuerzo que se ponen en esta noble industria. No solo pone en valor la labor de los productores, sino también el potencial vitivinícola de México, que abarca regiones emblemáticas y cada vez más reconocidas dentro y fuera del país.
Cada año, el Día del Vino Mexicano busca fomentar el consumo local y responsable, así como destacar las características únicas que hacen de nuestros vinos un reflejo de la riqueza cultural y agrícola de México, consolidando su lugar en el panorama mundial.
Son muchos los países que ya ven al vino mexicano como un gran logro, a través de las exportaciones que llegan a más de 30 países.
“Este Día del Vino Mexicano es una oportunidad para celebrar nuestros logros, pero también para reflexionar sobre el potencial que tenemos como país productor de vinos de clase mundial”, comentó Salomón Abedrop López, presidente del Consejo Mexicano Vitivinícola.
“Nuestra diversidad geográfica y climática nos permite crear vinos únicos que capturan el espíritu de México en cada botella”, abundó.
Con la celebración del Día del Vino Mexicano también se busca consolidar la posición de México como productor de vinos de calidad y fomentar el consumo nacional. Las cifras hablan de una industria con un importante potencial: de cada 100 vinos que se consumen en México, 39 son nacionales; el consumo de vino es de 1.5 litros per cápita al año; el enoturismo genera una derrama económica superior a los mil 600 millones de pesos; existen 28 Pueblos Mágicos en rutas del vino a menos de 30 minutos de un viñedo y ocho rutas enoturísticas consolidadas.
El vino como motor económico
Además de su importancia cultural, el vino es un motor económico para muchas regiones de México. La producción de uva y la elaboración de vino generan empleos y contribuyen al desarrollo de las comunidades rurales.
De acuerdo con el Consejo Mexicano Vitivinícola (CMV), el mercado nacional de vinos ha tenido un notable crecimiento, alcanzando más de 6 mil 34 millones de pesos. Este avance responde a distintos factores que muestran la fortaleza de la industria: el aumento en la demanda de vinos producidos en el país, la dedicación de los productores para mantener altos estándares de calidad e innovación, y el apoyo constante de los consumidores.
En México se destinan 35 mil 823 hectáreas a la producción de uva. De ellas, 9 mil 477 hectáreas se cultivan para la elaboración de vino, mientras que el resto se utiliza para uva de mesa, uva pasa y jugo. En total, se obtienen alrededor de 452 mil 927 toneladas de uva de todo tipo y más de 73 mil toneladas de uva industrial, lo que permite producir casi cuatro millones de cajas de vino al año en los 17 estados productores de vid.
Las principales regiones productoras, como Baja California, Coahuila, Querétaro, Guanajuato, Chihuahua y San Luis Potosí, entre otras, han contribuido al crecimiento de esta industria. Actualmente, México cuenta con más de 550 proyectos entre viñas y bodegas, principalmente ubicados en estos estados.
Así que, ¿qué les parece si aprovechamos este fin de semana para tomar un buen vino mexicano y celebrar la vida?
Hasta la próxima semana.