Soy de café. Entre más rudo, mejor. Es decir, estilo expreso o turco. Las aguas de calcetín deslavado las cuales venden en cualquier cafetería no se me dan. Cuando lo sirven en sus tazas blancas o color crema, por lo general y siempre, el fondo salta a la vista. Respeto a quien le guste. Ya sea por la mañana, la tarde para la charla o en la noche para reposar. Pero, yo solo tomo café negro y rudo, el cual duele en el gaznate, por la mañana. Siempre antes de las 11am. Uno por la tarde me hacer padecer el doble mi feroz insomnio el cual me muerde a placer.
Debido a lo anterior, periódicamente y por temporadas, mejor preparo mi infusión de té de varias yerbas. Entre ellas y con el cual me he sentido a gusto (pues sí, es cierto, baja el nivel de ansiedad, depresión y lo demás, y otorga paz y un poco de tranquilidad) es un buen té de manzanilla. También se le conoce como “camomila.” Su nombre científico es “Anthemis Nóbilis.” La planta crece por semilla y es fácil de cultivarse y reproducirse. En el lenguaje de aquellos los cuales saben de plantas, su nombre significa “paciencia y humildad.”
La planta es de origen europeo y se aclimató o se hizo harto famosa por su abundancia cerca de Roma. Pues bien, a últimas fechas y por el ingente trabajo el cual hierve en mis manos, dejé mi café oscuro y he cambiado a manzanilla. Mi preparación (mal hecha, por cierto) es la siguiente: pongo la infusión en la tetera, luego la vierto en una taza con su filtro ya hervida. Retiro los sobrantes y mi última “novedad”, ja, qué pretencioso soy. De última hora he cambiado la miel acostumbrada... por dos dedos de jerez de 18% de alcohol. No es el mejor jerez en el mercado, hay mejores pero el mío es cumplidor y a buen precio. Sí, cada mañana vuelvo a la vida con mi pócima, mi brebaje levanta muertos.
La manzanilla es uno de los remedios más antiguos y todos los naturalistas lo citan. La manzanilla hervida con lejía sirve para lavarse y dejar sedoso y bello el cabello. ¿Se bebe lo anterior? Se decía es un... tónico para el cerebro. Caray. Los baños aromáticos con flores y especias siempre incluyen manzanilla en su entramado. Un té de manzanilla es siempre bueno para la indigestión, como tónico estomacal y sirve para lavar el cutis; con manzanilla se lavan los ojos enrojecidos y en fin, remedio casi para todo mal.
En lo particular, solo lo bebo. Tres tazas por la mañana a las cuales les agrego una generosa ración de jerez español. Para apendejarme y dormir lo más rápido posible por la noche, no cambio mi ron por nada. Puf.
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