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/ 6 agosto 2026

LA DIABETES Y EL VINO

Una reflexión sobre la relación entre el consumo de alcohol y la diabetes, así como las precauciones que pueden ayudar a mantener un mejor control de la salud.

Hola a todos. Me da mucho gusto volver a encontrarnos por aquí, aunque esta vez lo hago con el ánimo un poco apagado. En mi familia acabamos de enfrentar un caso severo de diabetes y, como podrán imaginar, eso nos llevó a replantearnos muchos hábitos, entre ellos el consumo de alcohol.

Cuando aparece esta enfermedad, una de las primeras recomendaciones médicas suele ser limitar o incluso suspender las bebidas alcohólicas. La razón es sencilla: el hígado debe concentrarse en metabolizar el alcohol y, mientras lo hace, disminuye su capacidad para regular adecuadamente la glucosa en la sangre. Esto puede provocar alteraciones importantes en personas con diabetes.

Además, el alcohol aporta muchas calorías y pocos nutrientes. En el caso de los destilados, el riesgo aumenta por su mayor graduación alcohólica, por lo que conviene moderar su consumo y conocer las cantidades recomendadas. De manera general, se considera una porción una cerveza de 355 ml, una copa de vino de aproximadamente 150 ml o 45 ml de una bebida destilada.

Otro aspecto importante es no beber con el estómago vacío. Acompañar el consumo de alimentos ayuda a disminuir el riesgo de alteraciones en la glucosa. También es recomendable que familiares y amigos conozcan el diagnóstico para poder actuar si se presenta alguna complicación.

Si decide beber, procure elegir opciones con menor contenido de alcohol o de azúcar. Los vinos secos suelen ser una mejor alternativa que los espumosos dulces, mientras que algunas bodegas ya ofrecen etiquetas con menor graduación alcohólica para quienes desean disfrutar una copa de manera ocasional.

Más allá de prohibiciones, el mensaje es claro: la moderación, una buena alimentación y el seguimiento médico son los mejores aliados para quienes viven con diabetes.

Esto es todo por hoy. Nos leemos la próxima semana y, mientras tanto, cuidemos la salud para seguir disfrutando del vino con responsabilidad.

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