Ser agradecidos sin duda es una gran virtud, es también un sentimiento que nace de la capacidad de ver la vida de muchas formas, de poder tomar aquello que duele y convertirlo en aprendizaje, ver lo bonito de la vida y sonreír. Sin dar mucho detalle por aquí querido lector, ha sido justamente para mí un año lleno de retos, de cambios, de cierres, de finales, de nuevos comienzos, como si una ola me revolcara hacia el fondo del mar y salir fuera un verdadero desafío, sin embargo, después de tantos meses de encontrar nuevas formas de vivir he adquirido el hábito de la gratitud que sin duda ha cambiado la perspectiva de los retos que enfrento. He escrito en mi diario precisamente de gratitud en momentos de llanto e incertidumbre tantas cosas por las que vale la pena seguir adelante, por las bendiciones que tengo y en aquello en lo que mi energía se debe de enfocar.
Hoy quiero compartirte un poco de lo que para mí ha sido ese bálsamo al corazón y alentarte a verte con compasión y simplemente agradecer.
Agradezco por aquellas amigas que me escuchan y abrazan mi dolor.
Agradezco porque mis papás y mi familia nunca me sueltan y apoyan mis decisiones.
Agradezco a mis terapeutas por su empatía y su sabiduría.
Agradezco el sol que entra por mi ventana y calienta mi corazón.
Agradezco los días que me puedo quedarme en la cama y dormir un poco más.
Agradezco por los libros que son como un curita y una gran distracción.
Agradezco por los mensajes de las personas que están lejos, pero se hacen siempre presentes.
Agradezco por el viaje familiar que hice y me llenó de nuevos sueños y esperanzas.
Agradezco por los amaneceres con vista al mar y las sonrisas de mis sobrinos e hija.
Agradezco por los tés que siguen calmando mis dudas y angustias.
Agradezco por los masajes relajantes que calman mis nervios.
Agradezco por las meditaciones guiadas que me ayudan a dormir.
Agradezco por las oraciones que hicieron por mí.
Agradezco todos los sinceros “¿Cómo estás?”.
Agradezco por las caminatas al aire libre que me dan claridad.
Agradezco por las decisiones que aun con miedo tomé.
Agradezco por todo lo que hago por mí.
Agradezco por la escritura que es mi forma para desahogarme.
Agradezco por el ayer, por el hoy y por el mañana, aunque no lo tenga seguro.