¿Hijos exitosos?

Identifica ¿Qué convicciones deseas forjar en ellos? 

Tú puedes hacer todo lo que los demás pueden… y lo puedes hacer mejor.” Sonya Carson, Madre de Benjamín Carson Uno de los cuestionamientos que me hago constantemente cómo mamá es: ¿Qué estoy enseñando a mis hijos? ¿Qué convicciones quiero forjar en ellos? Y es que aunque los padres lo hacemos lo mejor que podemos con los recursos que tenemos, está en nosotros infundirles fuerza y poder, o miedo e inseguridad. Podemos traspasarles de forma inconsciente nuestras inseguridades y orillarles al fracaso, o inyectarles el “hambre” de ser, crecer y florecer.

La película “Manos milagrosas” muestra la vida de Ben Carson, uno de los mejores neurocirujanos pediatras de Estados Unidos, y cómo a pesar de tener una infancia llena de carencias y luchas, su mamá (que no sabía leer y vivía en la lucha con una depresión interna) buscaba sacar lo mejor de ellos. Es una película que nos invita a todos a reflexionar a profundidad. ¿Qué hizo Sonya Carson para infundir convicciones y forjar un hombre luchador y que creyera en si mismo? Ben dejó de ser un niño inseguro, miedoso y que se sentía menos que los demás, gracias a las palabras de su mamá.

Detente a escuchar las frases y actitudes que marcaron a Ben, y permítete examinar las palabras que cómo padre o madre les dices constantemente a tus hijos. Reflexiona que tan atento estás a sus inseguridades, hábitos y si los ridiculizas o impulsas. Te comparto algunas de sus lecciones: “Madre quiero ser médico”… Le dijo Ben a su madre. Ella le contestó: “Puedes ser lo que tú quieras en esta vida, siempre que estés dispuesto a trabajar por ello.” Cuando Ben sacó por fin una “A” después de años de sacar malas calificaciones, ella contestó: “Sabía que podías”.

En una ocasión, Sonya detectó que perdían mucho tiempo viendo televisión. Les exigió que fueran a la biblioteca, eligieran un libro a la semana y le dieran un ensayo sobre la lección. Redujo sus horas de tele e impulsó la lectura. Cuando sus hijos dijeron que veían la T.V. cómo todos los demás, ella replicó: “No se preocupen por los demás, el mundo está lleno de los demás.” Este fue uno de los factores que más hizo cambiar a Ben en positivo, dicho por él mismo. Menos TV, más lectura. “No tengo imaginación, Mamá mi cerebro es tonto” le dijo Ben a su madre.

Ella se acercó, le sujetó la cabeza y le dijo: “Tu cerebro no es tonto, tienes el mundo entero aquí adentro, debes mirar más allá de lo que ves.” En 1987, Carson realizo por primera vez en la historia, la separación de dos siamesas con éxito. Aceptó operarlas mientras buscaba todas las formas de hacerlo. Ben le comentaba a su mamá: “Me siento bloqueado”, a lo que ella le contestó: “El truco está en ver qué es lo que te bloquea para sacarlo del camino. Aunque fracases, lo habrás intentado.” Recuerdo el video de “póker chips” en Youtube, que habla sobre cómo los papás tenemos que llenar de fichas a nuestros hijos todos los días porque en el mundo real, el bullying, la escuela y la sociedad se las quitan. Esas fichas son: tu puedes, te amo, estoy orgullosa de ti, sé que eres capaz.

Que satisfacción para Sonya, haber aprendido a dominar sus inseguridades e infundir autoestima y valor en sus hijos. Tú como papá o mamá ¿Qué infundes en tus hijos? ¿Les dices: tú no puedes, eso no se te da; o inténtalo sé que puedes? Creo que cómo padres la mayor satisfacción que podemos tener a lo largo de la vida, es saber que forjamos personas de buen corazón con deseos de trascender y mejorar la versión de si mismos. Hombres y mujeres que hagan las cosas con amor, dedicación y entrega. Ojalá como padres nos enfoquemos en repetirles a nuestros hijos: eres valioso, tú puedes, me siento orgullosa de ti. Para que un día, Dios nos conceda, ver un hombre o una mujer fortalecido y lleno de convicciones sólidas.

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