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/ 7 junio 2026

GUANAJUATO Y SUS VINOS

Guanajuato se consolida como destino vinícola con viñedos de altura, rutas enoturísticas y etiquetas premiadas.

En estos días, aprovechando el tema del Mundial y antes de que todo se convierta en conversaciones meramente futboleras, decidí encaminar mis pasos a probar algo diferente. Los vinos de esta región están en franco ascenso y cuentan con una gran variedad de rutas enoturísticas.

Aprovechando este auge, armé mis maletas y partí rumbo al estado de Guanajuato, más precisamente a varios viñedos donde la calidad se impone por encima de todo. La limpieza, la atención personalizada y el cuidado de cada detalle son una prioridad.

Guanajuato cuenta con más de 30 bodegas y 82 viñedos distribuidos en unas 550 hectáreas. Aquí es posible probar vinos de altura, cultivados a más de 2 mil metros sobre el nivel del mar, elaborados con variedades como Malbec, Cabernet Sauvignon, Merlot, Syrah y Cabernet Franc en tintos; así como Sauvignon Blanc, Chardonnay, Moscato Giallo, Semillón y Albariño en blancos.

La entidad produce alrededor de mil 700 toneladas de uva y ha obtenido más de 600 medallas en concursos especializados. También cuenta con un Museo del Vino donde se relata la historia de la vitivinicultura desde la llegada de los españoles y la evolución de esta actividad en la región del Bajío.

Las principales zonas vitivinícolas se encuentran en Dolores Hidalgo, San Felipe, San Francisco del Rincón, San Miguel de Allende, Silao de la Victoria y Comonfort, entre otros municipios que albergan bodegas y viñedos de gran calidad.

El clima de Guanajuato es ideal para recorrer las vinícolas, especialmente en esta temporada de buen sol y ambiente seco. Entre las recomendaciones destacan Viñedo San Miguel, en San Miguel de Allende; Viñedos Monteno; Viñedo Toyan, donde la arquitectura medieval se mezcla con la experiencia vinícola; y Viñedos San Lucas, que además ofrece desarrollo turístico y hotelero.

En San Francisco del Rincón encontramos el Viñedo El Lobo, una excelente opción para los amantes de los vinos tintos. En San Felipe, visitar Vinícola Guanamé es prácticamente obligatorio. Su Malbec destaca por su calidad y sus vinos Rodados muestran el cuidado que se pone en cada etapa del proceso.

Si deciden visitar Dolores Hidalgo, donde, tal como dice la canción, la vida no vale nada, les comparto una recomendación de maridaje. El clásico Cuna de Tierra, una mezcla de uvas muy bien lograda, acompaña perfectamente un buen pozole o platillos con sabores profundamente mexicanos: maíz, chile serrano y salsa de tomate. Para un Nebbiolo, sugiero un róbalo ahumado con pino y cáscara de naranja sobre una cama de puré de camote. Una verdadera delicia.

Otro atractivo importante son los festivales Sabor a Vid, que se celebran por estas fechas y donde la viticultura guanajuatense muestra el fruto de la cosecha reciente, además de acercar al visitante a nuevas etiquetas y rutas enológicas. La Secretaría de Turismo ha trabajado para fortalecer esta oferta y consolidar al estado como un destino vinícola de referencia.

En este recorrido de sabores, aromas y colores, México ofrece un abanico de opciones únicas. Al final, las vacaciones son para disfrutar, desconectarse y descubrir nuevas experiencias. Y para quienes piensan que solo hablo de maridajes con vino, les recomiendo voltear a ver los vinos de Guanajuato. Algunas de sus etiquetas ya pueden encontrarse en restaurantes de Coahuila y representan excelentes opciones para acompañar una comida o refrescar una tarde de verano.

En la próxima entrega compartiré algunos maridajes con distintos tipos de cerveza. Por lo pronto, sigo recorriendo los caminos de Guanajuato, entre el Callejón del Beso y las serenatas de los trovadores.

Salud y hasta la próxima semana.

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