Depurar la casa no es solo una tarea estética, es también un ejercicio de bienestar emocional y funcional. Diversas expertas y expertos en organización, psicología ambiental y diseño coinciden en que el orden sostenido en el hogar reduce el estrés, mejora la concentración y facilita la vida cotidiana. Asimismo, concuerdan en que la clave no está en hacer limpiezas extremas esporádicas, sino en aprender a depurar por espacios y mantener rutinas realistas durante todo el año.
La organizadora profesional Marie Kondo, autora del método KonMari, explica que el primer paso es preguntarse qué objetos realmente aportan valor. “Conservar solo aquello que cumple una función o genera bienestar permite crear espacios más ligeros y conscientes”, menciona. Bajo esta lógica, cada área de la casa requiere un enfoque distinto.
El orden en recámaras y clósets mejora el descanso y la claridad mental. Foto: Freepik
En la cocina, uno de los espacios más activos del hogar, la recomendación es revisar despensas y refrigerador al menos una vez al mes. La nutrióloga y especialista en hábitos alimenticios Patricia Restrepo, señala que un entorno ordenado favorece decisiones más saludables: “Cuando los alimentos están visibles y organizados, se reduce el desperdicio y se come mejor”. Agrupar por categorías, eliminar utensilios duplicados y asignar un lugar fijo a cada objeto facilita el mantenimiento diario.
Para recámaras y clósets, la experta en imagen y orden Ana María González sugiere una depuración estacional. “Si una prenda no se ha usado en un año, probablemente ya no cumple una función real”. Guardar la ropa por temporadas, usar cajas etiquetadas y evitar superficies saturadas ayuda a que el orden perdure. Además, una habitación despejada contribuye a un mejor descanso.
En el caso de los baños, el orden tiene un impacto directo en la higiene. Dermatólogos y profesionales de la salud recomiendan desechar productos caducos, no acumular muestras innecesarias y limitar la cantidad de cosméticos en uso. Canastillas y organizadores verticales permiten aprovechar el espacio sin saturarlo.
Cajón de baño ordenado: menos productos, más claridad. Depurar cosméticos y usar organizadores mejora la higiene y facilita la rutina diaria.Foto: Freepik
Las áreas comunes, como sala y comedor, suelen desordenarse por la acumulación de objetos “temporales”, tales como papeles, mochilas, controles, cargadores. El diseñador de interiores Luis Barragán Jr., quien es especialista en espacios funcionales, comparte que el error más común es no prever lugares de guardado accesibles. “El orden se mantiene cuando guardar algo es tan fácil como dejarlo sobre la mesa”. Muebles con almacenamiento integrado y reglas simples, como no dormir sin recoger, marcan la diferencia.
Finalmente, para sostener el orden a lo largo del año, las y los especialistas coinciden en tres hábitos clave:
*Depurar antes de comprar.
*Dedicar 10 a 15 minutos diarios al orden básico.
*Revisar cada espacio al inicio de una nueva temporada.
Recuerda que el orden no es un objetivo estático, sino un proceso continuo que se adapta a las rutinas de cada hogar. Más que una casa perfecta, depurar y organizar busca crear espacios que acompañen la vida diaria, reduzcan el caos y permitan habitar el hogar con mayor calma y claridad.
Las claves:
*Depura antes de comprar
*Dedica unos minutos al orden básico.
*Revisa cada espacio en nueva temporada.
Depurar por espacios, y no todo de golpe, hace que el orden sea más fácil de mantener. Foto: Freepik