¿LA SUERTE EXISTE?

¿LA SUERTE EXISTE?

La semana pasada estuve en una entrevista en Radio Coahuila, y es algo que disfruto mucho,  ya que de la misma manera en que te puedo platicar esta información a través de la hoja que tienes en tus manos, es otra manera de dar mi punto de vista y llegar a más personas. De verdad que Dios me inspira, y no recuerdo qué tantas cosas dije, según mi mamá hasta un “wey” se me salió. A ese grado estaba yo de emocionado.

Fue una gran semana llena de logros en el consultorio y el viernes en mi casa que es tu casa, cenando a las 10:30 de la noche recibí una llamada. Una lada extraña que en mi vida había visto. Y cómo le tenemos mucho miedo a llamadas de números desconocidos la pensé en contestar. No supe cómo contesté y me pregunta la persona si soy el Dr. Barquet, le digo que sí, y de repente, un silencio. Unos segundos después me dice: “Usted no me conoce, yo soy de Oaxaca, y lo escuché el martes por el radio y dijo algo que me sacudió hasta lo más hondo de mi alma. Ese martes estuve apunto de quitarme la vida y no lo hice por unas palabras que usted dijo, y le llamo para pedir su ayuda, ya que no soy de aquí, no tengo familia, vivo solo y no tengo trabajo. Es tan frustrante vivir así, que sólo le decía a Diosito que ya estaba yo cansado, y el martes tomé la decisión de irme de este mundo. La suerte me llevó a prender la radio en el momento que usted estaba al aire, y bueno, aquí estoy.”

Me quedé helado. ¿Que fregados le digo? “Pues claro que te ayudo”. Fue lo primero que alcancé a decir. Conforme me empieza a contar parte de su historia empiezo a sentir cada vez más emoción y comencé a llorar. Un llanto silencioso, de acompañamiento, de un ser humano para otro. Quedamos en que me llamaría el lunes para poder verlo en el consultorio.

Mi fin de semana transcurrió en familia, en calma y contento. Y toma! Que sí me marca el lunes a las 9 am puntual. Yo pensé que no lo haría. “Hola Memo cómo estás?” Me dijo, y yo pensé ¿pues que pasó? ¿Y la voz de derrota? “Hola! Cuéntame cómo estás?” Me contesta “¡Pues muy bien! El fin de semana salí a correr después de muchos años de no hacerlo y me cayó un dinerito que no tenía contemplado y ya tengo para comer en esta quincena en lo que encuentro trabajo. Estoy muy animado por empezar a tratarme contigo y contento por esta nueva oportunidad que la vida me da”. ¿Que qué? ¿En 3 días? Y le contesto yo “Oye ¡Pues estoy feliz por ti! Que maravilla lo que has logrado en muy poco tiempo lo que muchas personas siguen buscando constantemente, ya que la motivación es de lo más difícil de crear en alguien, y cuando uno no quiere, ni Dios interviene”. Me da las gracias y con la promesa de vernos esta semana, nos despedimos.

¿Fue suerte o coincidencia? No te sabría explicar, no sé que pienses tú, pero para mí, fue una sensación de triunfo. Y te invito a que tú también la experimentes. Desde regalar una sonrisa o los buenos días a un desconocido, ser educado con el prójimo, ser paciente y tolerante. Cosas tan simples que no cuestan un sólo peso, pero que pueden salvar una vida.

Instagram @guillermobarquet

TE PODRÍA INTERESAR: EL MANZANO Y EL PERAL

Facebook Notice for EU! You need to login to view and post FB Comments!
No hay comentarios

Dejar un comentario

Su correo electrónico no será revelado