GRANDES SUEÑOS EN LA GRAN MANZANA

Desde 2012 se mudó a Estados Unidos y ejerce como abogada en un despacho que se encarga de los accidentes y demandas a los taxis, Ubers y limusinas.

Desde 2012 se mudó a Estados Unidos y ejerce como abogada en un despacho que se  encarga de los accidentes y demandas a los taxis, Ubers y limusinas.

FOTOS CORTESÍA

María Esther Ochoa Ramos dejó Saltillo en 2012 para estudiar la maestría en Derecho Internacional en Fordham University, en Nueva York.

Actualmente trabaja en el despacho Baker, McEvoy, Moskovits & Levem, P.C., que se encarga de los casos de los taxis, ubers o limusinas, tanto de los choferes como los dueños de los autos. Sea un accidente o demandas, tratan con la aseguradora y van a juicio.

Desde 2012 se mudó a Estados Unidos y ejerce como abogada en un despacho que se encarga de los accidentes y demandas a los taxis, Ubers y limusinas.
Con Carlos, con el Empire State de fondo.

“Te das cuenta de que muchos de los que nos demandan son nada más porque van detrás de la póliza de seguro. Entonces, reconoces con facilidad cuando los daños a la persona son reales y cuándo, pues no quiero decir que están fingiendo, pero te das cuenta quién va tras del dinero, quién sí en verdad está lastimado y es un caso diferente”.

En Saltillo, trabajó en el juzgado segundo familiar y, aunque sabía a qué se enfrentaría en Nueva York, tuvo que adaptarse al sistema de leyes y los procedimientos, pues al tratarse de juicios orales, debía estar más preparada.

Desde 2012 se mudó a Estados Unidos y ejerce como abogada en un despacho que se encarga de los accidentes y demandas a los taxis, Ubers y limusinas.
En el First Apellate Department, juramentándose en la Barra de Abogados.

“Tienes que saber de principio a fin el caso porque no sabes lo que te va a preguntar el juez o lo que te va a decir la otra parte.

“Es saber muy bien lo que estás diciendo, los puntos del caso, lo que estás pidiendo, lo que quieres que el juez te dé. Prácticamente es hablar, hablar y hablar”.

En su estancia ha enfrentado numerosos retos, casos complicados, otros donde las partes solo buscan un beneficio económico, pero el más grande ha sido poder ejercer en Estados Unidos.

“La verdad sí me siento muy orgullosa de eso y del trabajo que estoy haciendo aquí, porque te dan mucha libertad de tu poder, como que literal te avientan y vas aprendiendo de tus errores”

Desde 2012 se mudó a Estados Unidos y ejerce como abogada en un despacho que se encarga de los accidentes y demandas a los taxis, Ubers y limusinas.
María Esther Ochoa Ramos y su esposo Carlos Valverde.

Cuando decidió dejar Saltillo, pensaba que sería una estancia temporal mientras estudiaba la maestría, pero ya lleva ocho años en Nueva York. Al principio debió adaptarse al ritmo de la ciudad, su competitividad y sus medios de transporte.

“Todo es muy grande a comparación de Saltillo, que es un poco más, no quiero decir lento, pero es un ritmo de vida muchísimo más calmado. Aquí todos le tienen que ganar al otro, todo es competencia, todo es tratar de ser mejor que el otro”, recordó.

Desde 2012 se mudó a Estados Unidos y ejerce como abogada en un despacho que se encarga de los accidentes y demandas a los taxis, Ubers y limusinas.
En un juego de béisbol de los NY Mets, con colegas de trabajo.

Vivir en la Gran Manzana le permitió conocer personas de diferentes países, religiones, culturas, puntos de vistas políticos. La gente vive deprisa, lucha entre ella, pero también es amable.

Extraña Saltillo, a su familia, amigos y sus comidas, pero no puede imaginar cómo hubiera sido su vida de haberse quedado en la ciudad. Piensa que podría ser más hogareña y un poco más predecible.

No descarta la opción de regresar a la ciudad, pero no en el futuro cercano.

Desde 2012 se mudó a Estados Unidos y ejerce como abogada en un despacho que se encarga de los accidentes y demandas a los taxis, Ubers y limusinas.

Estudios en Saltillo: Licenciatura en Derecho en el Instituto Tecnológico de Monterrey

¿Cuándo te fuiste de la ciudad?

En 2012

¿Dónde vives actualmente?

Nueva York, Estados Unidos

¿A qué te dedicas?

Abogada en el despacho Baker, McEvoy, Moskovits & Levem, P.C.

¿Qué es lo que más extrañas de Saltillo?

La familia, los amigos, la comida y los pequeños o grandes lujos que puedes tener, pues todo es en teoría más fácil, y el clima también lo extraño mucho.

Anécdota de Saltillo que ponga una sonrisa en tu cara: No tengo una específicamente, pero sí extraño Saltillo y todo lo que conlleva estar en Saltillo. Me acuerdo de prepa y de una anécdota bonita, pero no tengo una asi específica.

¿Qué es lo que más añoras de comida de Saltillo?

Siempre que voy es el mismo tour culinario: desayunar en Pioneros, comer en La Choza, las papitas preparadas. Todo de verdad, como que apreciar la comida que no aprecias cuando estás allá.

¿Qué le agradeces a Saltillo?

Mi preparación. La verdad crecer en Saltillo, la sociedad, la escuela, todo practicamente fue lo que me preparó para poder venirme acá, estar al nivel de las personas de acá y poder seguir adelante.

Comida favorita: sushi

Bebida favorita: cerveza

Lugar favorito para comer: el restaurante de sushi Tetsu y el restaurante Buddy’s para brunch.

Lugar turístico: No te acabas la ciudad, es un destino de los más turísticos: el Empire State, Time Square, Central Park, hay muchísimos museos.

Desde 2012 se mudó a Estados Unidos y ejerce como abogada en un despacho que se encarga de los accidentes y demandas a los taxis, Ubers y limusinas.
María Esther y su esposo Carlos Valverde, un invierno en Nueva York.
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Carolina García

Nació en Saltillo, Coahuila en 1995. Ama la lectura y narrar historias. Es licenciada en comunicación por la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la Universidad Autónoma de Coahuila. Participó en las antologías de cuento: “Imaginaria” (2015), “Los nombres del mundo: Nuevos narradores saltillenses” (2016) y “Mínima: Antología de microficción” (2018).

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