Especialistas
/ 20 septiembre 2026

SI LA VIDA TE DA LIMONES...

Un viaje a Las Vegas y un concierto cancelado se convierten en una lección sobre disfrutar el presente y no dar nada por hecho.

Con pequeños recordatorios, la vida siempre te sorprende y te hace ver que, por más que planees, siempre hay circunstancias que se salen de tu control.

Llevábamos meses planeando el viaje a Las Vegas para asistir al concierto de Carín León. ¿Qué podría salir mal si la planeación estaba perfecta? Vuelos, hotel, salidas, presupuestos, etc. Tuvimos tiempo para planear lo que queríamos hacer, conocer y hasta cómo nos queríamos vestir.

Creíamos y confiábamos en que todo saldría perfecto. Así tenía que suceder, hasta que un imprevisto que no depende de ti cambia totalmente tus planes.

Nada nunca está seguro hasta que sucede, hasta que lo vives.

Puedes estar sentado cinco minutos antes en la Sphere de Las Vegas, con más de 20 mil personas ilusionadas y emocionadas, esperando ese momento que llevas meses imaginando... y que te cambien los planes a último minuto.

No vimos a Carín León, canceló su concierto por fallas en su traslado.

Ni el viaje planeado durante tantos meses, ni el ser puntuales, ni toda la logística, ni nada de lo que hicimos nos haría verlo, porque simplemente eso no dependía de nosotros.

Y eso me hizo darme cuenta de que dar algo por hecho es algo que debería tener nuestro respeto. Porque tan solo un imprevisto puede cambiar el rumbo de todo.

Lo único que tenemos es el presente. El futuro, aunque sea muy cercano, puede cambiar de la manera más inesperada y absurda...

Goza el momento y me agradezco que yo gocé el viaje desde el minuto uno. Que no me esperé a disfrutar solamente del concierto, porque el concierto ni pasó, ni lo vi, ni lo disfruté.

Pero me queda como lección que el día que tienes hoy es el único que puedes vivir. Y más vale vivirlo de la mejor manera.

No te quedes con las ganas de, no te quedes esperando el día de, no te quedes sin sentirte fabulosa un día antes de...

El momento va a llegar o no va a llegar.

Por eso disfruta de un lunes por la tarde y no hasta el fin de semana. Disfruta del desayuno y no te saborees la cena. Goza la emoción de llegar a un lugar nuevo y no esperes únicamente el día en que vas al show que tenías planeado.

Porque la vida es el instante y el momento que estás viviendo hoy.

Haz que cada actividad valga la pena y eso no quiere decir que te obsesiones por ser el más feliz en todo momento. Quiere decir darle a tu mente y a ti mismo la capacidad de disfrutar lo que hoy tienes.

De estar ahí, de vivirlo, de sentirlo, porque tus planes para mañana, para el fin de semana o incluso para la medianoche pueden no salir de la manera que esperabas...

Y como nos dijo una muy querida persona: Si la vida te da limones, haz limonada. Y si te da la espalda... agárrale las... (Ya te la sabes).

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