Especialistas
/ 28 enero 2026

QUERIDA COMPASIÓN

La autocompasión es aprender a hablarnos con amabilidad, respetar el cansancio y acompañarnos sin juicio mientras seguimos creciendo.

A lo largo de los años y de explorar por mí misma el camino del amor propio y de entender un poco más el concepto, descubrir que es mucho más que querernos y apapacharnos, sino que implica un conocimiento más profundo de aquello que nos hace bien desde raíz e ir poniéndolo en práctica. En mis sesiones de terapia encontré precisamente un concepto que si bien conocía no profesaba; la autocompasión. La autocompasión se ve de muchas formas, no siempre llega como frases bonitas o momentos de calma, a veces aparece como silencio o como un “hoy no puedo” dicho sin explicaciones, o como la decisión de no exigirme respuestas inmediatas.Durante mucho tiempo pensé que ser dura conmigo misma me haría mejor, más fuerte, más preparada para la vida adulta. Nadie me dijo que esa dureza también cansa, que vivir en constante comparación agota.¿Porque somos tan duros con nosotros mismos y pensamos que no importa la manera en la que nos hablamos?No solemos notar la violencia de nuestro diálogo interno. Nos decimos que exageramos, que deberíamos poder más, que ya tendríamos que haber superado ciertas cosas, que deberíamos vernos de tal forma, con palabras duras y un lenguaje que no usaríamos con la gente que queremos.La autocompasión empieza cuando dejamos de tratarnos como máquinas y empezamos a vernos como personas en proceso. Personas que sienten, que fallan, que se cansan. No es lástima, es cuidado.Ser autocompasivo no es justificarlo todo ni quedarnos estancados. Es reconocer que hay días que pesan más que otros, que no todo se resuelve con fuerza de voluntad, que el cansancio también merece respeto. A veces la autocompasión es no empujarte; otras, es darte permiso de llorar sin arreglar nada y muchas veces, es simplemente no juzgarte.También es un camino de aprendizaje; Se aprende poniendo límites sin culpa, se aprende descansando sin sentir que fallas, se aprende hablando con palabras positivas.Un mundo que premia la exigencia y la productividad, pero castiga la pausa, tratarnos con amabilidad es un acto casi de rebeldía e ir contra corriente y quizás es momento de replantear los ritmos, las pausas, las exigencias y el amor hacia ti.La autocompasión no es una meta a la que se llega, es una práctica. Un regreso constante al interior. Una forma de acompañarte cuando la vida no es clara, cuando las respuestas no llegan, cuando simplemente estás haciendo lo mejor que puedes. Aprender a tratarte mejor también es una forma de seguir construyendo y creciendo.

Historias 360