Especialistas
/ 30 noviembre 2025

EL BUEN FIN... DE ALGUNOS VINOS

Viña Coqueta combina calidad, historia y solidaridad: un vino creado para ayudar a quienes más lo necesitan.

Hola, ¿qué tal, mis estimados lectores? Aprovechando el tema que recién pasó —el Buen Fin— hoy quiero contarles sobre otro buen fin, pero en el mundo del vino. No para promocionar ofertas ni nada por el estilo, sino para hablar de cómo algunos vinos evolucionan y alcanzan un “buen fin”, y cómo otros nacen precisamente para cumplir un propósito noble.

Existen bodegas socialmente responsables que destinan parte o la totalidad de las ganancias de ciertos vinos a causas altruistas. Ese es el caso de la vitivinícola española Remírez de Ganuza, que dona el 100 % de las ganancias de dos de sus etiquetas más especiales, “María” y “Viña Coqueta”, a diversas fundaciones. Se trata de vinos de Rioja de altísima calidad, y por eso su precio es elevado, pero cada peso bien lo vale cuando se conoce la historia detrás de ellos.

La historia gira en torno a María, hija de don Fernando Remírez de Ganuza —fundador de la bodega, fallecido el año pasado—, quien tuvo un accidente automovilístico a los 8 años. La familia, que soñaba con dejar un legado a sus tres hijos, enfrentó una pérdida devastadora. A partir de ahí, decidieron dar un nuevo sentido a su proyecto vitivinícola: producir vinos y destinar sus ganancias a instituciones que apoyan a quienes más lo necesitan.

La etiqueta de Viña Coqueta tiene un valor emocional único: fue pintada por la propia María en uno de sus cuadernos, donde solía dibujar y colorear. Las cosechas de 2003 y 2004 se destinaron a la Asociación Española Contra el Cáncer para apoyar la detección de leucemia infantil y los tratamientos correspondientes. La añada 2005 fue donada íntegramente a la Fundación Síndrome de Down de Madrid, que recibió más de 150 mil euros. Con el tiempo, la familia sumó otro vino llamado “María” para continuar ayudando a más personas. Eso es tener una meta clara y ser una empresa verdaderamente comprometida.

Aprovecho para compartirles las cualidades de este vino, el cual pueden encontrar en México en algunas tiendas especializadas.

Es un vino de color rojo intenso, elaborado con 90% tempranillo y 10% graciano. Presenta aromas típicos de Rioja, con notas cárnicas y abundante fruta roja madura. Tiene una graduación alcohólica de 14.5% y una crianza de 26 meses en barricas nuevas de roble francés y americano. Su producción ronda las 18,100 botellas, elaboradas a partir de una vendimia manual y una selección minuciosa de uvas que garantizan la excelencia del vino.

Puede acompañarse con jamones ibéricos, platillos bien condimentados o, en nuestra gastronomía local, un buen corte con papas a la francesa o un puré de papa. Son los aliados ideales para este noble vino.

Gracias por leerme. Y si en algún momento se encuentran con una botella de Viña Coqueta o María, cómprenla: además de disfrutar un vino extraordinario, estarán colaborando con una gran causa.

Hasta la próxima semana.

Historias 360