Todos pisamos el mismo suelo

Las acciones atinadas o fallidas de los políticos (y de los ciudadanos) nos afectan a todos

En pleno periodo de campañas electorales los candidatos a algún puesto de elección popular realizan promesas de mejora, de cambios absolutos y del inicio de una nueva era. Al mismo tiempo, algunos se dedican también a ensuciar la imagen de sus contrincantes.  Este ejercicio, de presentarse como un mesías que nos salvará de todos nuestros males o como alguien que pondrá el orden que tanto necesitamos, es una carta que juegan la mayoría de los candidatos. A todos nos gusta pensar que nuestro voto va a cambiar las cosas y que el cambio será radical, inmediato y fluido, sin periodos de adaptación ni resistencias.

Mientras viene la promesa del cambio se urden campañas de desprestigio; todo sucede al mismo tiempo. No es una coincidencia que justo ahora sea cuando a todos los candidatos les encuentran su “ropita sucia”, acuerdos que salieron mal, errores del pasado, fortunas escondidas o nexos sospechosos.  Dicen que en la guerra y en el amor todo se vale… en las campañas políticas, ¿también? Ahora, esto es lo que hacen los políticos, pero los ciudadanos no nos quedamos atrás. Ensalzamos las virtudes de nuestro gallo y criticamos a sus contrincantes pero, además, arrasamos con los seguidores de estos últimos. Así, en mesas familiares, festejos con los amigos, conversaciones de pasillo o redes sociales se arman unas trifulcas enardecidas porque nos tomamos como una ofensa personal que alguien apoye a tal o cual candidato.

Es cierto que después del 1 de julio habrá candidatos ganadores y otros perdedores; pero lo que no debemos perder de vista es que el objetivo tiene un alcance mucho más grande. El objetivo no es ganar las elecciones es mejorar México. No se nos puede olvidar que, independientemente, del candidato que gane, todos estamos pisando el mismo suelo y las acciones atinadas o fallidas que implemente, nos afectarán a todos.  Todos vivimos en este país hermoso y con tremendas necesidades, con enorme potencial y con retos igual de grandes,  con posibilidades de crecer como nunca o de dejarnos vencer ante los numerosos obstáculos que tenemos enfrente.

Al final del día, todos somos mexicanos, vivimos aquí, y nos conviene que nos vaya bien.  Dejemos que en este periodo electoral salga lo mejor de nosotros al comportarnos de manera civilizada. Hay que darnos la oportunidad de conocer a los candidatos, revisar sus trayectorias, darles crédito por buenas obras que hayan logrado así como no olvidar que ellos, igual que nosotros, solo son seres humanos.  Nadie nos va a salvar ni va a cambiar nuestro país solo porque le demos un voto. Si queremos que algo cambie, tendremos que empezar por cambiar nosotros.

Twitter: @claravillarreal

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