Agrupar las macetas junto a una pared o bajo techo ayuda a proteger las plantas de las bajas temperaturas y reducir su exposición al frío.Foto: Magnific
Ajustar el riego, revisar la ubicación de las macetas y reconocer las señales de estrés puede ayudar a mantener sanas las plantas durante los meses más fríos.
Cuando bajan las temperaturas, no solo hay que sacar los abrigos: también es momento de revisar qué necesita el jardín. Las noches frías y las heladas pueden afectar las hojas, los tallos y las raíces, sobre todo en especies sensibles y plantas que crecen en macetas. Prepararlas con tiempo ayuda a reducir los daños y evita tomar medidas que podrían perjudicarlas.
La clave está en conocer cada especie y observar cómo responde a los cambios de temperatura. No todas las plantas necesitan el mismo nivel de protección, ni requieren la misma cantidad de agua durante el invierno.
Llevar al interior de la casa las plantas sensibles al frío ayuda a protegerlas de las bajas temperaturas y prevenir daños en sus hojas. Foto: Magnific
¿Qué plantas necesitan resguardo?
Las plantas tropicales y muchas especies de interior son especialmente sensibles al frío. Si durante los meses cálidos permanecieron en patios, balcones o terrazas, conviene prepararlas para trasladarlas al interior antes de que las noches sean demasiado frías.
La Extensión de la Universidad de Minnesota recomienda resguardar la mayoría de las plantas de interior cuando las temperaturas se acercan a los 10 °C, aunque la tolerancia varía según la especie. Algunas suculentas y cactus soportan temperaturas más bajas, mientras que otras plantas necesitan un ambiente cálido. Por eso, es importante identificar qué tenemos en casa antes de decidir dónde colocarlas.
Las bajas temperaturas y las heladas pueden afectar las hojas, los tallos y las raíces. Foto: Magnific
Antes de meterlas, revisa las hojas, el tallo y la tierra para detectar insectos o señales de enfermedad. Así evitarás introducir plagas que puedan extenderse a otras plantas. También es recomendable hacer la transición con cuidado, pues el cambio de luz y ambiente puede provocar la caída de algunas hojas.
Ajusta el riego, no lo suspendas
Durante los meses fríos, algunas plantas crecen más despacio y necesitan menos agua. Rocío Dévora, especialista en jardinería y cuidado de plantas, explica que en esta temporada el consumo de agua disminuye considerablemente. “El riego en invierno es menor, casi nulo. Las plantas están en período de descanso y no crecen, así que casi no necesitan agua”, señala.
Cuidar las plantas más sensibles de las temperaturas más bajas es fundamental.Foto: Magnific
Sin embargo, reducir el riego no significa dejar todas las plantas sin agua durante meses. Lo recomendable es comprobar la humedad del sustrato antes de volver a regar y verificar que la maceta tenga un drenaje adecuado. La frecuencia dependerá de la especie, la temperatura, la luz y las condiciones del lugar.
El exceso de agua puede favorecer la pudrición de las raíces, mientras que dejar la tierra seca durante demasiado tiempo también genera estrés. Por eso, es importante observar cada planta y ajustar los cuidados a sus necesidades, en lugar de seguir un calendario fijo.
Cómo proteger las macetas y el jardín
Las plantas en maceta requieren especial atención porque sus raíces están más expuestas a los cambios de temperatura que las que crecen directamente en el suelo. Cuando se pronostiquen heladas, puedes trasladar las especies delicadas a un sitio protegido, agrupar las macetas o aislarlas del frío.
Para las plantas que deben permanecer en el exterior, una cubierta de tela transpirable puede ayudar a protegerlas durante una noche fría. Si utilizas plástico, evita que toque las hojas y retíralo cuando ya no sea necesario.
Proteger el jardín con sustrato antes de las heladas es una excelente opción.Foto: Magnific
En los jardines, Rocío recomienda recurrir al arrope, una cubierta de material orgánico sobre el suelo que ayuda a proteger las raíces y moderar las variaciones de temperatura. Esta medida cobra especial importancia cuando se pronostican heladas. La especialista también aconseja evitar el riego de las plantas que permanecen afuera durante las condiciones de frío intenso, ajustando esta recomendación a las necesidades de cada especie.
En cuanto a las plantas de interior, sus cuidados suelen ser más estables durante el invierno si permanecen en espacios protegidos de las heladas. Aun así, conviene mantenerlas lejos de corrientes de aire frío, ventanas con cristales muy fríos y salidas directas de calefacción, además de vigilar la humedad de la tierra.
Rocío Dévora, especialista en jardinería y cuidado de plantas.Foto: Cortesía
Aprende a reconocer las señales
La caída de hojas, las puntas oscuras, las manchas y los cambios de color pueden indicar que una planta está bajo estrés. No obstante, estos síntomas también pueden deberse al exceso de riego, la falta de luz, las plagas o cambios repentinos de ambiente. Observar el sustrato, la ubicación y la evolución de las hojas ayudará a identificar qué está ocurriendo antes de intervenir.
Preparar las plantas para el frío no consiste en aplicar una sola fórmula, sino en conocer sus necesidades y anticiparse a los descensos de temperatura. Una revisión a tiempo puede marcar la diferencia para que el jardín y las plantas de casa lleguen en mejores condiciones a la primavera.