Te invito a ver la vida De Muchas Formas

Si nos preguntamos en qué consiste ese estado ideal de espíritu denominado felicidad, hallamos fácilmente una primera respuesta

Hace algunos años solía pensar que las pequeñas decisiones que tenía que tomar se dividían únicamente en dos. Buscaba siempre lo opuesto a todo sin imaginar que en medio de las situaciones suceden también grandes cosas. Pensaba que tenía que elegir únicamente entre dos colores; el negro y blanco, subirse al barco y aventurarse en el mar o quedarse por siempre en el muelle. Iba por la vida queriendo encontrarle significado a todo y me animaba a dar el primer paso consultando antes la opinión de alguien más; sin duda eso me ato a no realizar un sinfín de cosas que hoy ya no tiene caso recordar. Me imagino es algo muy común que nos sucede a cierta edad por miedo a no ser aceptados por la sociedad, por temor a equivocarnos o por pensar que disponemos de mucho tiempo para lograrlo.

Llegamos a confundir fácilmente lo que sentimos y no le damos mucha importancia a nuestro interior con tal de sonreírle al exterior. Vamos buscando eventos grandes, queriéndole demostrarle al mundo de que estamos hechos y lo que somos capaces de alcanzar. Entonces crecemos emocionalmente y sin buscar ni indagar nos enfrentamos a muchas situaciones que nos hacen despertar y encontrarle ese saborcito a las medias tintas, a los diferentes modos de tomar las cosas y a ver la vida de muchas formas. Y sin que suene a un atrevimiento por ser hoy nuestro primer encuentro… te invito. Si, a dejar a un lado todo aquello que de una u otra forma nos abruma, a encontrarle gusto a los pequeños placeres que tenemos al día a día, a dejar de perseguir la verdad absoluta, a darnos un tiempo para aceptar que existe una gran diversidad de personas, de gustos, de creencias, de lugares y tiempos, porque a pesar de todas estas diferencias hay algo tan sencillo y complicado a la vez que nos une como seres humanos; la búsqueda incansable de la felicidad.

Y tal como lo decía José Ortega y Gasset : “Si nos preguntamos en qué consiste ese estado ideal de espíritu denominado felicidad, hallamos fácilmente una primera respuesta: la felicidad consiste en encontrar algo que nos satisfaga completamente.” Pero para encontrar esa completa satisfacción hay que pisar y recorrer muchos caminos, rodearnos de distintas emociones, saltar cualquier obstáculo y sobre todo no esperar a que vengan tiempos mejores. Así que sin más rodeos y feliz de tocar al menos un corazón me despido con una sonrisa de oreja a oreja por la oportunidad que me da la vida de hoy escribir estas líneas y poder compartir un poco mi forma de ver la vida.

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