¿SOMOS CLEO, O SOMOS YALITZA?

¿SOMOS CLEO, O SOMOS YALITZA?

¿Qué pensamos de Yalitza? ¿Y de Cleo?

Va el spoiler para hoy domingo por la noche: seguro alguno de los presentadores o maestro de ceremonias hará su chistecito sin gracia ni ingenio a expensas del origen étnico de Yalitza, amarrado, por supuesto, al estereotipo del mexicano ante norteamérica y el mundo, ya sabes, la ayuda doméstica en la ciudad y la pisca en el campo. No la hagamos de tos, es parte del show, igual si pasa un hindú, el cliché es el nerd detrás de la computadora y el asiático será un gritón detrás del mostrador de restaurante oriental de comida rápida.

Pero acá, hacia dentro es lo importante, ¿Qué pensamos de Yalitza? ¿Y de Cleo? Doy por hecho que conoces la historia de hadas nacida de una película para algunos carente de tensión en la trama mientras para otros está llena de recursos artísticos. El personaje, Cleo, encarnado por la fulgurante estrella, Yalitza; la primera, el país que somos en apariencia, la segunda, el mexicano que aspiramos ser en esencia.

No nos detengamos en cuestiones subjetivas como la capacidad histriónica de una improvisada actriz, al fin y al cabo, la misma revista que la cataloga como la mejor actuación de 2018 es aquella que hoy, hace exactos cinco años atrás publicaba en su portada a nuestro entonces presidente bajo la leyenda “Saving México”.

Aclaro antes de preguntar: al decir comprar, me refiero a que no hay boletos a la venta para el evento de hoy, no a que sea imposible comprar una nominación, curado en salud, ahora sí, ¿Por qué logra una pasante de educadora estar hoy en una de las pocas galas en dónde están los que tienen que estar, no los que lo pueden comprar? Muy sencillo: porque tuvo una oportunidad. Ahí el quid del asunto. Sin quitarle mérito a sus carreras, no exentas de la receta del chef saltillense que habla de sesos, corazón y huevos, ¿por qué algunos mexicanos como la golfista Lorena Ochoa, el automovilista Sergio Pérez o el cantante Alejandro Fernández tienen éxito mientras tantos millones no levantan la cabeza? Por las oportunidades de inicio, a no dudar.

Oportunidad, esa es la diferencia entre Cleo y Yalitza. Y aquí es dónde me quito el sombrero: alguna vez, un mexicano fue testigo de la historia de Cleo a lo largo de su infancia, así que en su madurez decidió utilizar todas sus capacidades y conocimientos para darle una oportunidad a Yalitza. Hoy, deseo que el mexicano Alfonso Cuarón, junto con Yalitza y todo su equipo, se lleven todos los premios que bien merecen. Y que nos sirvan de inspiración.

cesarelizondov@gmail.com

EL AUTOR

Escritor saltillense, ganador de un Premio Estatal de Periodismo Coahuila. Ha escrito para diferentes medios de comunicación impresos de la localidad.

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