ROADTRIP

Una escapadita de fin de semana con los amigos y familia siempre es una muy buena opción para salir de la rutina, relajarnos, despejar la mente, conocer nuevos lugares y vivir distintas experiencias.

Los saltillenses somos muy afortunados de tener hermosos lugares en la región para pasar unos días mágicos. Uno de mis favoritos es Parras de la Fuente, un excelente destino que tiene todo lo necesario para una estancia de ensueño, ya que de verdad es sorprendente encontrar un oasis en medio del desierto.

Pasarla padre en Parras no es complicado, ya que desde que se inicia el viaje se disfruta del camino y el paisaje, pues es totalmente desértico; eso sí, siempre acompañados de buena música y la mejor actitud.

La elaboración del vino es uno de sus atractivos principales, ya que cuenta con 680 hectáreas de vides y más de 10 viñedos por conocer. En el valle de Parras se dan cepas distintas como merlot, shiraz, cabernet, sauvignon, entre otros.

Los recorridos por los viñedos son una gran experiencia, los más conocidos son Casa Madero, Viñedos Don Leo, Hacienda del Marqués, Vinícola Parvada, Bodega Rivero González, entre otros.

Si no eres experto en el tema, no importa, ya que justo es en las catas donde explican el proceso de su realización, las texturas, características de la bebida y las muchas formas de maridaje. Se aprende bebiendo, degustando quesos, nueces y frutos secos.

¡Se come rico!, más bien delicioso. Parras ofrece una gran variedad de platillos, los que no pueden faltar son la carne asada, el asado de puerco, cabrito salseado y para el postre las famosas y crujientes campechanas, la gran variedad de dulces de leche y un poco más de vino.

La visita a la Iglesia del Santo Madero es obligatoria, ya que es un ícono de la ciudad y está situada sobre una colina. Su llegada requiere un poco de esfuerzo físico; sin embargo, la recompensa es grande, pues la vista es impresionante: por un lado las altas e imponentes montañas y por el otro el valle verde de Parras de la Fuente.

Las plazas están llenas de color, artesanías, sombreros, canastas y artículos de mezclilla, todos hechos a mano, de excelente calidad y dignos de comprar.

El paseo a caballo y en carreta para conocer las calles principales también es una actividad que se disfruta mucho con los niños, te trasladas a aquella época donde ese era el medio de transporte principal.

En Parras se detiene el tiempo, no hay prisa, todo se hace con calma y gozando el momento. Se saborean los helados, los elotes y todos los antojitos que nos ofrece.

Hay muchos hoteles boutique, haciendas y casas coloniales listos para recibir al turismo con un excelente servicio y una muy bonita decoración.

Una de las tradiciones más esperadas en el pueblo mágico es la Vendimia de Parras, una celebración ancestral cuyo origen se remonta al principio mismo de la civilización, cuando una cosecha exitosa garantizaba la continuidad del ciclo vital.

La fiesta dio inicio el 5 de agosto y termina el 21, aún hay tiempo de sentir la emocionante experiencia de este gran paseo y gozar de la alegría, el sabor, las risas, el vino y la música de un increíble lugar.

Mariana Cabello

Mujer apasionada por encontrar un propósito en la vida. Licenciada en Ciencias de la Comunicación. Enamorada de las letras y del sentimiento que provoca el transmitir ideas, expresiones y conocimientos.