PARA AYUDAR A LOS NIÑOS A ASIMILAR LA PÉRDIDA Y EL CAMBIO

¿Cuál es la raíz de los problemas de conducta?

¿Cuál es la raíz de los problemas de conducta?

Por: Carolina García

Fotos: Cortesía

La psicopedagoga Priscila Medina Regalado es experta en psicología infantil y fundadora de Nipaf, un centro de apoyo para niños que han tenido problemas emocionales y de conducta.

El fallecimiento de un familiar, el divorcio de los padres o constantes mudanzas son algunas de las situaciones capaces de generar problemas en los niños a nivel emocional. Estos se manifiestan principalmente en la conducta.

“Difícilmente va a llegar el niño con esa claridad y explicarnos: mamá, estoy triste; papá, estoy triste. El niño lo va a hacer a través de sus conductas.

“Por eso es bien importante ser cercanos a nuestros hijos y estar observando estos cambios en la conducta y acudir a un especialista si vemos que es una situación que ya excede, ya sea en tiempo o intensidad”, explicó Medina Regalado.

Estas situaciones difíciles pueden generar problemas de conducta, dificultad para seguir figuras de autoridad o un mal manejo de emociones. Por ello, los padres deben estar alerta a cualquier cambio abrupto en sus hijos.

Algunas señales a tomar en cuenta son las alteraciones en:

  • La forma de jugar: era extrovertido y se volvió introvertido o viceversa, se aísla para jugar o pierde el interés.
  • La alimentación: aumenta o disminuye su apetito.
  • El sueño: aumentan o disminuyen sus horas de sueño o tiene despertares nocturnos constantes.
  • La higiene: no quiere bañarse o lo hace todo el tiempo, tiene dificultades con la eliminación, es decir, se aguanta o tiene pequeños accidentes, estreñimiento o diarrea.

“Cualquier cambio en la conducta del niño de manera abrupta, es decir, de un mes a otro noté que mi hijo cambió demasiado su manera de ser, me habla de que pueda haber alguna situación emocional que no está llevando de manera adecuada”, explicó.

¿Cuál es la raíz de los problemas de conducta?

Si los padres detectan estas señales deben llevarlos con el pediatra, quien evaluará el caso y les canalizará con un psicólogo especializado en el área infantil. El experto les ayudará a identificar qué elementos de la dinámica familiar podrían causar el problema.

Medina destacó la importancia de escuchar a los maestros, quienes dan pequeñas retroalimentaciones o a veces preguntan o comparten qué observan en el niño, su inquietud de ciertas conductas, siempre es una señal.

“Hay que hacerles caso a los maestros, porque ellos tienen toda la experiencia de trabajar con niños y aparte  conocen a nuestro hijo en otro ambiente”, puntualizó la también licenciada en educación.

El psicólogo realizará una entrevista inicial con los padres para definir el proceso de evaluación del niño, los resultados determinarán qué terapia es la adecuada y por cuánto tiempo. Si se trata de una situación emocional, suele brindarse una vez a la semana.

De acuerdo con Medina Regalado, el objetivo de estas terapias es lograr un desarrollo adecuado para la edad del infante y así pueda resolver las situaciones conflictivas de su presente o pasado.

“Que tenga consciencia de sus emociones, de cómo actúa de acuerdo a cada emoción que va sintiendo, las consecuencias de sus actos, que se haga más reflexivo, que tenga más análisis, juicio.

“Entonces, todo ese tipo de habilidades son las que desarrollamos para que el niño supere la situación actual y ya tenga esos recursos emocionales para las situaciones que pueda enfrentar en el futuro”, señaló.

La clave es vigilar las conductas de los niños y estar atentos a cualquier señal de alerta. Una vez identificada, actuar de inmediato para evitar problemas a futuro y permitir que los hijos se desarrollen de manera adecuada.

Consejos para que los niños afronten la muerte de un familiar

  • Comunicar de inmediato la muerte del familiar, no ocultarlo.
  • Permitirle expresar sus emociones, ya sea llanto o enojo.
  • Contestar todas sus dudas con la verdad.
  • Permitirle vivir el proceso de duelo con la familia y les acompañe en el velorio o en el entierro.
  • Explicar qué significa la muerte sin crear fantasías para evitarles el dolor.
  • Enseñarle que una persona muy enferma puede morir. Se debe hacer énfasis en la intensidad, para no hacerles creer que si ellos enferman les pasará lo mismo.
  • No ocultar si se trata de un accidente, explicarles que también pueden pasar eventos inesperados.
  • Darle contención emocional: abrazarlo, besarlo y acompañarlo.
  • Revisar sus conductas y llevarlo a atender si no desaparecen de manera natural.

Nipaf, psicopedagogía infantil

Instagram: @lic_pris_medina

Facebook: Lic. Pris Medina

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