No te juzgues, se tú misma

“¿Eres tu peor crítica? Date un respiro con estas intervenciones que te funcionarán de maravilla. Lo aseguramos”

Probablemente conozcas esta situación: estás en una reunión y cuando vas a hablar, tus palabras salen completamente mal. Te pones roja Tu voz interior dice: ¡No puedo creer que acabo de decir eso! Durante el resto del día, reflexionas sobre la conversación y encuentras un millón de cosas que podrías haber dicho de manera diferente. Esas conversaciones autodestructivas, son el tipo de comportamiento que nos impide vivir una vida de libertad y felicidad. 

Obsesionarse con pequeños comentarios, chistes que hicimos que no aterrizaron, o incluso outfits que usamos, nos impide arries- garnos, conocer gente nueva y probar cosas nuevas. Con el tiempo, puede desgastar nuestra confianza, lo cual no es poca cosa. La baja autoestima está relacionada con la depresión, los trastornos alimenticios y el abuso de sustancias. Así que la próxima vez que seas dura contigo misma, haz esto… 

SE CURIOSA SOBRE LOS DEMÁS

Cuando surja la autocrítica en entornos sociales, recurre a la persona que está a tu lado y hazle preguntas acerca de sí misma. Incluso las obvias (¿De dónde eres? ¿Cuáles son tus hobbies?) Eso puede desviar la atención de tu monólogo interno. La gente ama compartir sus intereses, y su energía positiva aumentará tu estado de ánimo y te sacará de tu cabeza. 

TEN UN RECORDATORIO

Escribe una afirmación como: “me libero de este juicio y vuelvo a la paz” en un post-it y mételo en tu cartera. Siempre que menosprecies algo que dijiste o hiciste, sácalo y medita las palabras repitiéndolas en silencio.

RIÉTE DE LAS IDEAS LOCAS

Simplemente reírse de tu bully interior puede agotar su poder. Cuando tu juez interno te diga algo como: ¿por qué hice ese chiste tan tonto? Ahora todo el mundo se siente incómodo. Ríete y diles: ¡Que aburridos! 

SENTIRTE BIEN ES TU PRIORIDAD

Cuando nos sentimos “menos”, a menudo tratamos de ignorarlo porque es incómodo. Observa tu crítica, luego pregúntate qué puedes hacer para cambiar a una mentalidad más positiva. Podrías empezar anotando tres cosas por las que estás agradecida, o haciendo cinco minutos de yoga; cualquier cosa que te genere alegría. A medida que fortaleces este hábito, podrás reconocer los sentimientos negativos sin darles tanto poder, y regresar a un estado de confianza y felicidad mucho más rápido. 

Con información de: Women’s Health.

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