MITOS DEL AZÚCAR QUE DEBES OLVIDAR

MITOS DEL AZÚCAR QUE DEBES OLVIDAR

De la cucharita de azúcar que le echamos al café somos totalmente conscientes, pero ¿sabemos cuánta azúcar le echan al pan de molde o a el cereal?

“Al ser un ingrediente súper barato y palatable, de sabor agradable y con muy buenas propiedades tecnológicas”, el azúcar se utiliza mucho en productos procesados que no necesariamente son dulces, explica la nutricionista y tecnóloga de los alimentos Beatriz Robles.

Y ahí es donde está la trampa: cada vez estamos más acostumbrados a productos con un sabor más fuerte, cuando, desde el punto de vista nutricional, el azúcar “nos interesa más bien poco, son calorías vacías”. Aporta energía, pero nada más: ni vitaminas ni minerales.

De ahí, quizás, surgió la guerra contra el azúcar que estamos viendo en los últimos años, los estudios que lo comparan con la cocaína por su supuesto efecto adictivo y la aparición de las llamadas alternativas más saludables: primero la sacarina, luego la miel, luego el azúcar moreno, finalmente la estevia.

¿Qué hay de verdad en todo esto? ¿Es peor el azúcar que la cocaína? ¿Hay opciones edulcorantes realmente más sanas que el azúcar común de mesa? ¿Hay que dejar el azúcar por completo?

MITOS DEL AZÚCAR QUE DEBES OLVIDAR

Ni todo el azúcar es malo ni es tan adictiva

En primer lugar, no todos los azúcares son iguales. No son lo mismo los azúcares libres (como la miel, jugos y jarabes) que los azúcares intrínsecos de la fruta o los que aparecen naturalmente en los lácteos. Y es el primer grupo (azúcares libres) el que conviene tener controlado.

Asimismo, hay que “poner un poco en cuarentena las teorías que dicen que es super adictivo”, sostiene Robles. “Sí es cierto que nos acostumbramos a un tipo de sabor determinado y hay alimentos con un alto contenido en azúcar a los que recurrimos normalmente como premio, ya que activan nuestros circuitos de recompensa. Por eso es más fácil que acudamos a ellos en ciertos momentos, pero no quiere decir que acabemos enganchados; es más por hambre emocional que por hambre real”, matiza.

Lo grave del azúcar es que “está asociada a problemas metabólicos, a obesidad, pero porque muchos de los productos que contienen azúcar son ultra procesados, que se relacionan directamente con obesidad”, aclara la experta.

¿Entonces de dónde viene lo de la cocaína?

MITOS DEL AZÚCAR QUE DEBES OLVIDAR

“Al consumir azúcar se encienden las mismas áreas cerebrales que cuando eres adicto a una sustancia tóxica”, explica Robles, que insiste en que “no hay que caer en el alarmismo. “Los expertos en neurología no han podido cuantificar hasta qué punto se enciende esa zona cerebral por el efecto del azúcar. Puede no estar relacionado con un efecto adictivo”, señala.

¿Y lo de las alternativas saludables también es un mito?

Sí. Y además hay mitos del mito… “La ‘pobre’ sacarina al principio fue el gran descubrimiento para endulzar sin añadir calorías, pero luego cayó sobre ella la leyenda negra de que provoca cáncer de vejiga y hay muchos consumidores que la evitan precisamente por eso. Como en casi todos los mitos, es una idea que partió de un estudio científico mal planteado, mal diseñado, y que se ha desmentido”, asegura Beatriz Robles.

“Pero, como pasa siempre, el poder del desmentido es mucho más pequeño que el poder del mito alarmista. Y la sacarina no plantea ningún problema, está autorizada por la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria. Habría que consumir una cantidad ingente de sacarina al día para que supusiera algún peligro”, afirma la experta.

¿Las opciones naturales son mejores… ¿no?

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“Azúcar morena, piloncillo, jarabes, miel… todo esto que se utiliza como alternativas naturales al azúcar en realidad está compuesto básicamente por azúcar. Son azúcares libres exactamente iguales que el azúcar de mesa”, desmonta Robles.

En otras palabras: el azúcar morena no es mejor que el azúcar blanca, así que no hace falta que te gastes más en comprarlo.

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