Matthew McConaughey el actor que cambió de historia. | Saltillo360

Matthew McConaughey el actor que cambió de historia.

‘White Boy Rick’ la nueva producción que le ambiciona una nueva nominación al Oscar.

 

Fabián Waintal

Los turistas de Las Vegas se dan vuelta al ver pasar una hermosa Camila Alves sin darse cuenta que ella es realmente la esposa de Matthew McConaughey, esperando tímidamente que él termine sus entrevistas. Y aunque en la vida real, Matt consiguió un perfecto final para su propia historia romántica, en el cine sigue eligiendo otro género mucho más dramático con el que ganó el Premio Oscar como Mejor Actor. Lo demuestra con el rol protagónico de ‘White Boy Rick’, en base a una verdadera historia que además ambiciona a una nueva nominación.

De los roles televisivos que ha desempeñado, es especialmente reconocido por su interpretación de Rustin Rust Cohle, un detective de la Policía Estatal de Luisiana en la aclamada serie True Detective, de HBO.

– ¿Te gusta Las Vegas por las apuestas o los espectáculos?

– Me encanta Las Vegas. No creo que pueda vivir en una ciudad así, pero me encanta visitarla. Tengo algunos billetes en mi bolsillo y pienso apostarlos en alguna mesa de blackjack dentro de un rato.

– ¿Las Vegas también se disfruta mejor en pareja?

– Tengo una cita con mi esposa. Ya tengo el escenario reservado y pienso salir a bailar con una canción debajo de la manga. Lo voy a hacer, hoy, a la medianoche.

– ¿Llevarías tu esposa al espectáculo de strippers de tu amigo Channing Tatum que está basado en la película ‘Magic Mike’?

– Ahí sí que no voy. No me invitaron. Tampoco hablé todavía con Channing (Tatum), pero tengo que llamarlo porque viene pasando por momentos difíciles, no pasa por el mejor momento ahora con la separación, pero hace tiempo que no hablamos.

– ¿Y si tuvieras que confesar la mejor noche que viviste en Las Vegas?

– Probablemente haya sido la noche que concebimos nuestra hija (Risas). Sí, es verdad.

Muy lejos de Las Vegas, pero muy cerca de la casa donde todavía vive hoy, Matthew David McConaughey nació en Texas el 4 de Noviembre de 1969. La madre, Mary Kathleen McCabe era maestra y el padre James McConaughey se dedicaba a la venta de caños de petróleo, cuando Matt se graduó de la escuela secundaria en 1988. En aquel entonces, sus hermanos ya habían empezado a trabajar con el padre, pero él prefirió cambiar de rumbo y se fue a vivir por un año a Australia. A la vuelta, se inscribió en la Universidad de Texas pensando que su futuro podía llegar a ser la abogacía, pero justo ante de los exámenes finales cambió de carrera, por el cine. Ni siquiera pensaba en ser actor al principio, pero ante el pedido de algunos compañeros universitarios empezó a aparecer en las producciones estudiantiles cuando él también dirigió su propio cortometraje ‘Chicano Chariots’, en 1992. El primer trabajo que consiguió en cine, con la película ‘Dazed and Confused’ apenas se suponía que iba a tener tres escenas que crecieron por las improvisaciones que le desafió el director Richard Linklater.

En el ’95 terminó protagonizando con Renée Zellweger ‘Texas Chainsaw Massacr: The Next Generation’. Y así fue como se terminó mudando a Hollywood, para convertirse en la estrella de ‘A Time To Kill’ con Sandra Bullock y Kevin Spacey o ‘Contact’ con Jodie Foster. También volvió a la ciudad que lo vio nacer, cuando con el mismo director Richard Linklater filmaron ‘The Newton Boys’. Las comedias románticas llegaron con el nuevo milenio de la mano de Jennifer Lopez y ‘The Wedding Planner’ o Kate Hudson en ‘How To Lose a Guy in 10 Days’ y con Jennifer Garner en ‘Ghosts of Girlfriends Past’. Claro que en la vida real, vivió sus propias historias románticas con Sandra Bullock, Ashley Judd y Penélope Cruz.

Pero dejó de protagonizar películas de ese género, cuando se casó el 9 de junio del 2012 con la modelo brasileña Camila Alves. El cambio de estilo de vida, cambió el estilo de su carrera, al protagonizar el verdadero enfermo de SIDA de la película ‘Dallas Buyers Club’ con que incluso ganó el Oscar como Mejor Actor, el mismo año en que también apareció con Leonardo DiCaprio en ‘The Wolf of Wall Street’, basada en otra verdadera historia.

Pero más allá del cine, Matthew McConaughey también trata de imponer otro estilo de historias reales, como cuando participó de una de las tantas marchas políticas en Estados Unidos por el control de armas. Y muy pocos saben que al lado de su esposa Camila, también trata de imponer otro estilo de cambio en la sociedad.

“Los padres que quieren ser el mejor amigo de sus hijos no suele ser lo mejor.”

– ¿Es verdad que crearon la fundación ‘Just Keep Living’ con tu esposa Camila?

– Sí, ya hace diez años que la tenemos. Es una forma de devolver a la gente. Hay diez millones de formas de hacerlo, pero yo decidí buscar cierto incentivo creativo, algo que pudiera prevenir en vez de curar. Y pensando en mi vida, se me ocurrió buscar un lugar donde podamos encontrarlos antes que salgan al mundo con peores consecuencias, en la escuela secundaria. Y propuse buscar adolescentes que estén por el camino equivocado, para tratar de encarrilarlos mejor o mantener por la buena via aquellos que estén bien.

– ¿Qué hacen exactamente?

– Ofrecemos clases de educación física, después de la escuela, un par de días por semana, en todas las escuelas donde tengan metas concretas como “Necesito entrenar para entrar en el equipo de fúbol” o “Quiero perder seis libras para que me entre el vestido de graduación de mi hermana porque es el único que tengo”.

Después, también les dan clases de nutrición con bajo presupuesto comparando si la madre gastó 35 dólares en hamburguesas, para que pueda usar el mismo dinero comprando en el supermercado arroz, un poco de carne y vegetales por el mismo precio. Apenas pedimos que a cambio den cierto servicio a la comunidad, en su propia comunidad. Y ya estamos trabajando con 31 escuelas en todo Estados Unidos.

¿También te vieron participar en una manifestación por el control de armas en Estados Unidos?

– Es una epidemia en nuestro país. Y la Marcha Por Nuestra Vidas había llegado hasta mi casa, en Austin. Y prefiero involucrarme en algo localmente que pueda llegar a nivel global, en vez de recorrer el mundo para hacer algo en mi propia ciudad.

– ¿De qué lado estás?

– Tengo muchos amigos que tienen armas y tengo muchos amigos con los que crecí cazando. Pero siempre fuimos responsables con las armas. A mi me enseñaron la forma correcta de tenerle respeto a un arma. Y la petición del control de armas es muy buena, pero también me preocupa que la campaña haya sido secuestrada porque mucha gente estaba a favor de la prohibición total de tenencia de armas. Yo prefiero la tenencia responsable que esté en contra de los cartuchos de balas ilimitados que un pobre seguimiento en las regulaciones.

– ¿Llegaste a hablar con los dos lados de la polémica?

– El problema es que los dos lados de la polémica no están hablando. Yo estaba a favor de la marcha y quise hablar desde mi ciudad, en la capital del estado de Texas, para hablarle a los hombres y mujeres con los que crecí, preguntando qué puente deberíamos cruzar para comprometernos todos. No se llega a ningún lado con pedir que nadie tenga armas, gritando a la Asociación Nacional de Rifles que son diabólicos, mientras el otro lado se golpea el pecho, diciendo que no piensa sacarse de encima ningún arma. El problema es que los dos lados de la polémica no están hablando. Al menos estamos de acuerdo que es una epidemia y todos estamos de acuerdo que algo tiene que cambiar.

La polémica de la libre tenencia de armas en Estados Unidos también tiene que ver con la nueva película ‘White Boy Rick’, porque así empieza la historia. Con Matthew McConaughey comprando armas en una feria, para venderlas después en la calle delante del hijo adolescente. El mismo hijo White Boy Rick que a los 16 años terminó en la cárcel como uno de los criminales más peligrosos de su comunidad. Una historia dramática, totalmente real, con un género favorito del Oscar que Matthew se resiste a cambiar.

Matthew David McConaughey es ganador de un premio Óscar, un Globo de Oro y un SAG.

– ¿Te despediste por completo de las comedias románticas?

– ‘White Boy Rick’ no es una comedia romántica pero es una verdadera historia que entretiene. La presentamos en Cinemacon y también en el Festival de Cine de Toronto. Y estoy muy feliz con los resultados, porque es una buena película y también trabaja un jovencito llamado Richie Merrit que te va a asombrar con su actuación, a pesar de no haber actuado nunca.

– ¿De verdad?

– Sí. Nunca actuó en su vida y la actuación de este niño es realmente, realmente, realmente hermosa.

– ¿De qué trata la película?

– Está basada en una historia verdadera de los años 80, sobre una familia, la peor familia que vivía al sudeste de Detroit, la casa de un padre soltero divorciado con una hija divorciada y un hijo adicto a la heroína con apenas 15 años, mientras el padre vende armas y silenciadores en la calle. Y con 15 años, el hijo sale a la calle y se convierte en mejor vendedor que el padre y pasa a mantener a toda la familia. Mientras tanto, el FBI le pide que sea su informante, amenazándolo que “Tenemos las huellas de dos cuerpos que nos llevan hasta el arma de tu padre”. Y aunque se convierte en el informante, termina en la cárcel, en Michigan por una ley que determinaba que si te atrapaban con más de 600 gramos de cualquier droga, ibas a la cárcel de por vida.

– ¿El FBI nunca lo ayudó?

– El padre fue al FBI pero nunca pudieron confirmar ni negar que los estaba ayudando. Y el joven Rick terminó en la cárcel durante 27 años, porque alguien dijo que lo había visto escondiendo estos miles de gramos en un sillón de la calle de enfrente. Algo que él todavía niega al día de hoy, pero tiene una pena de cadena perpetua.

– ¿Y tu rol como el padre de Rick cuál es tu punto de vista?

– Desde mi punto de vista, en el rol del padre de Rick, me parece que es un hombre que tampoco tuvo las herramientas para ser el mejor padre. Fue tan buen padre como pudo serlo. Es la clase de mal padre, pero desde un punto de vista comprensible porque se preocupa mucho por sus hijos. Los padres que quieren ser el mejor amigo de sus hijos no suele ser lo mejor.

– ¿Llegaste a conocer al verdadero White Boy Rick?

– Lo conocí, fui a Michigan y nos sentamos a hablar seis horas seguidas. Después volví a hablar con él por teléfono, varias veces.

– ¿De qué hablaron exactamente? ¿Crees que es inocente?

– Fue una charla muy franca de quien es y lo que hizo. No es ningún santo y tampoco se propone decir que lo es.

– ¿Crees que tendría que haber sido liberado de la cárcel mucho antes?

– El es una de las pocas personas que conozco, que estando en la cárcel no dicen “Soy Inocente”. El es muy franco en ese sentido, pero ¿Debería haber pasado casi 30 años en la cárcel por el crimen que fue condenado? No lo creo. Y el cine también le da más luz al caso que necesita una discusión mucho más larga. Te lleva a cuestionar cuanta gente estará en la cárcel injustamente, solo porque no es un caso público.

 

 

360

Promotor y gestor creativo. Creador. ciclista y lector.