LA DAMA DE LAS CAMELIAS, ALEJANDRO DUMAS

Describiendo mi situación actual, cuento con poco tiempo para leer por placer. Entre tecnicismos de psicología y neurociencias, mi creatividad se pone un poco aletargada…

Mis adentros me pedían drama, una buena novela que fuera cautivadora y desgarradora al mismo tiempo, de ésas que no puedes soltar desde la primera hoja. Así pues, recurrí a mi pasión: los clásicos.

“La Dama de las Camelias” en su reseña prometía lo que yo estaba buscando. Publicada por primera vez en 1848 por Alejandro Dumas (hijo), según se dice, es relato del propio autor describiendo su romance con una cortesana parisina. Otro dato interesante,  “la traviata”, opera de Giuseppe Verdi, se basó en esta novela.

Así pues, con tanto dato interesante, no me quedó duda de que éste sería el bueno para disfrutar de una impecable lectura, y así también encontrar inspiración para escribir.

La historia se desarrolla en las altas esferas de la alcurnia parisina en relación con las señoritas cortesanas, algo así como ahora se hacen llamar scorts (la diferencia es que antes leían a los griegos y eran diestras en las artes musicales). Total, Armando y Margarita son los protagonistas de una romántica, dulce y apasionada relación, misma que comienza cuando cruzan la mirada mientras ambos disfrutan de una puesta de trato de balcón a balcón.

Lo cursi del relato se perdona por la delicia de su narrativa; transmite, párrafo tras párrafo, las expresiones de un hombre deliciosamente enamorado. La historia en sí no me impresiona mucho, de hecho es algo obvia. 

Lo que sí es que tuve emociones encontradas, desde sentirme plenamente cortejada por un caballero, hasta caer en la humillación de la propia dignidad, por amor.

A ver si me expliqué: de ésas donde la mujer actúa propia a los valores sociales, por sentirse indigna, una mujer desvalorizada y sumisa, en nombre del amor… una sacrificada mártir, por amor… (si por coincidencia te identificas se llama proyección).

Algo así como: actuar como una dama para poder expiar sus culpas por ser medio putilla…  (literal, intercambia sexo y compañía, por vestidos  y caballos) cualquier parecido con la actualidad, ¿será coincidencia? 

En sí todo gira en torno al amor prohibido entre clases sociales distintas, algo así como para nosotros sería “María Isabel” (protagonizada por Silvia Pinal, con la diferencia que que ésta es servidumbre).

El final es muy dramático, la cuenta regresiva de la moribunda, ¡por amor…! 

Entonces, recomiendo esta lectura para un fin de semana lluvioso y melancólico. Ambientación: audífonos, playlist de piano, bebida y comodidad, porque se te van las horas…

¡Bravo por este gran clásico!

Calificación: ⭐⭐⭐⭐⭐

Se despide su siempre agradecida tapatía anorteñada. 

María Arquieta
María Arquieta

Tapatía viviendo la experiencia norteña, diseñadora de modas de profesión, amante de las expresiones humanas artísticas, coach ontológico, formándome para ver amor, donde los demás no lo creen posible.

No hay comentarios

Comentarios cerrados