INTERCAMBIOS INTERRUMPIDOS

Nidia Martínez de León

Una de las muchas actividades que se han visto afectadas por el COVID-19 son los estudios fuera del país. Estos saltillenses nos cuentan sus experiencias.

Estar fuera de casa vale la pena cuando se crece tanto personal como profesionalmente. Jóvenes de todo el país dejan atrás sus ciudades natales para emprender aventuras inolvidables. Saltillo no es la excepción, chicos del Tecnológico de Monterrey (Campus Saltillo) y otras instituciones acuden a intercambios que fortalecen su formación académica. Pero pocas veces suceden factores externos que los obligan a abandonar lo que tanto esfuerzo y dedicación les ha costado.

Platicamos con Carlos Ortega, Eduardo Cárdenas y Natalia Valdés sobre su experiencia fuera del país y su regreso a éste debido a la pandemia por el coronavirus. Los tres están de acuerdo en que sus familiares, amigos y sociedad en general deben cuidarse y ser conscientes sobre lo que está pasando, siendo la primera recomendación el quedarse en casa. Los tres han cumplido con sus respectivas cuarentenas para descartar la infección, Carlos incluso fue sometido a una prueba en Francia.

Conoce lo que estos jóvenes piensan sobre la pandemia, y la manera en la que la han sobrellevado.

Carlos Alejandro Ortega Duarte / 17 años

Estudiante del Tec de Monterrey Campus Saltillo, se encuentra cursando la preparatoria y la razón por la que salió al extranjero fue para cursar el cuarto semestre. Montpellier, Francia, una región que se ubica en medio de España e Italia, es la ciudad a la que Carlos llegó en enero de este año. Los pLanes eran que estuviera hasta el dos de mayo, pero tuvo que regresar el 18 de marzo pasado.

“Mi experiencia es un poco rara, porque dentro del programa además de las clases y estar ahí en Francia, se incluían ciertos viajes, y fuimos a Italia, a las ciudades de Bolonia, Florencia, Turín y Milán, justo cuando regresamos a Francia es cuando cierran las fronteras de Italia, esa semana que estuvimos en Italia fue una semana normal, nadie pensaba que iba a pasar esto drásticamente, que iban a subir los casos de cero a 500”, dijo.

Cuando Carlos y sus compañeros regresaron a Francia fueron puestos automáticamente en cuarentena por el hecho de haber regresado de Italia, esto fue en febrero. “En vez de ir a las clases las llevábamos virtuales, la única razón por la que podíamos salir era para ir a comer a tres cuadras de tu casa, tenía que ser para llevar, no podías tomar el transporte público”, contó.

Al estar en cuarentena en Francia, Carlos presentó tos, y la familia anfitriona, es decir quienes lo recibieron en su hogar se preocuparon por su salud. Además, había dos niños pequeños en casa, así que llamaron al número que atiende los casos en Francia, y bajo un protocolo fue a dar al hospital para que se le realizara una prueba. Mientras tanto, su familia en Saltillo se mantenía al pendiente.

“La muestra duró cinco minutos y los resultados estarían en las próximas 24 horas, a las seis horas hablaron y me dijeron que no tenía virus ni influenza, era solamente una gripa. Teniendo gripa me voy a la farmacia a comprar medicina y me compongo. Regresamos a la normalidad, y fuimos a clases normales”.

Sin embargo, las cifras comenzaron a elevarse en Francia, cada vez eran más los infectados. Había esperanza de que Carlos y sus compañeros se quedaran, pues en Montpellier se cuenta con un nivel de salud muy elevado. Ahí, se erigió la primera universidad de medicina en el mundo. Pero, la propia escuela de Carlos le recomendó regresar a casa.

“Regresando a Saltillo automáticamente tuvimos que estar en cuarentena, empezamos con clases virtuales de nuevo, junto conmigo regresó otra compañera. Yo me quedo con lo bueno, independientemente no estuvo en manos de uno, si se dio es por algo. Mi estancia allá la disfruté al cien, experimenté nuevas cosas y aprendí mucho.

“Lo que más me gustó fue el ser una persona un poco más independiente, el hecho de vivir solo, es una experiencia única, así como conocer a nuevas personas, otra cultura y costumbres”.

CITAS

“No sé cuando regrese todo a la normalidad, en México esto está empezando y ojalá la gente tome precauciones y se quede en casa para evitar que los casos se disparen como en Europa, que fue muy drástico, empezaron de cero y de un día para otro se levantó, yo espero que aquí la situación sea diferente y tomemos nuestra posición de ciudadanos responsables”.

“Nunca había estado más fácil salvar el mundo quedándose en casa”.

Eduardo Cárdenas Carrillo / 17 años

Al igual que Carlos Ortega, el saltillense Eduardo Cárdenas Carrillo salió de Saltillo en enero pasado, pero él lo hizo a Harlingten, Texas, para acudir a una institución militar. Todo iba muy bien, Eduardo disfrutaba de su estancia porque puso a prueba sus habilidades como líder, cada mañana se despertaba a las 5:30 de la mañana para desayunar y ejercitarse, y llevaba una rutina muy organizada.

De pronto, en febrero los directivos de la escuela les informan a los estudiantes sobre la contingencia por COVID-19. Les recomendaron lavarse las manos y tomar precauciones. Al atravesarse vacaciones, la academia exhortó a sus alumnos a que cuando regresaran se mantendrían en cuarentena y luego continuarían con sus actividades normales. Eduardo decidió viajar a Colorado junto con un amigo con planes de esquiar.

“Para cuando me subí al avión, el número de personas infectadas empezó a incrementarse mucho, era muy grande comparado con una día antes. Aterricé en Colorado, los números no dejaron de crecer, así que ese mismo día compré los vuelos de regreso y no me costaron absolutamente nada, los aeropuertos estaban vacíos, y regresé a San Antonio”.

Hace más de dos semanas que Eduardo regresó a Saltillo, tan solo dos días después de su llegada a la ciudad los números se habían duplicado en Colorado, por lo que considera que regresó muy a tiempo, pues todos los lugares comenzaron a cerrar. “Tomé junto a mis papás la mejor decisión al regresar a Saltillo”, contó Eduardo quien permaneció en cuarentena.

“Me informé más sobre el tema, mis amigos me querían ver, pero les conté que por más que quisiera verlos y abrazarlos, porque llevaba mucho tiempo sin verlos no podría, me tendrían que esperar 14 días, ‘hagan como que no vine’ les dije, les expliqué que nos los vería no porque no quisiera, sino porque no quería poner gente en riesgo”.

En ese sentido, Eduardo comenzaría con distance learning, mientras que el regreso a la academia es incierto, ya que el gobierno de Texas decidirá la fecha de regreso de los alumnos que como el saltillense regresaron a sus hogares.

“Mis cumpleaños suelen complicarse días antes y a la mera hora mis papás y mi familia están ahí por una razón u otra, y este año iba a ser la excepción, hasta que pasó lo del COVID-19, pero tengo más tiempo con mi familia y amigos, tengo tiempo libre de la academia militar porque es bastante pesada. Estoy leyendo cosas, y creo que esto es como un escalón, la gente se debe unir, la familia, ser conscientes de lo que está pasando y cómo puedes ayudar”.

Por otro lado, las actividades de graduación para los de tercero de prepa se cancelaron, es la primera vez en la historia de dicha escuela. Eduardo planea continuar con actividades del tipo militar pero desde su casa, sin que nadie se lo ordene a manera de ponerse a prueba él mismo.

Además, el chico recomienda a sus amigos quedarse en casa y no tomar el riesgo de poner a personas en situaciones que no deberían de estar.

“He visto que mis amigos sienten que no hay mucho problema por el simple hecho de que vivimos en Saltillo, pero solamente de mi círculo de amigos, unos siete se tuvieron que regresar y estuvimos en cuarentena,  no ven que hay gente que está entrando a  Saltillo de todo el mundo y creen que están en un lugar seguro”.

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“Lo que más me gustaba era estar lejos y sin distracciones, porque te quitan el celular, y ver cómo yo solo me independizaba, hacía auto conciencia, hice cosas que nunca había hecho y encontré mis propias rutinas, esa academia te ayuda mucho a  ver quién eres realmente, te pone a ejercitar tu liderazgo”.

Natalia Valdés Dávila /

A principios del 202, Natalia Valdés Dávila estudiaba en Londres, llevaba dos años y medio en la universidad y disfrutaba mucho de sus amistades. De pronto, se enteró de la contingencia en China por noticias en redes sociales, pero al igual que muchas personas alrededor del globo no tenía idea de la gravedad del asunto.

“Atendía a clases ya que en el Reino Unido no se cancelaron oficialmente hasta la segunda semana de marzo (mi universidad lo hace oficial el 23). No salía a clubs pero seguía comiendo fuera y frecuentando a algunas amistades. El Gobierno del Reino Unido solo recomendaba lavarse las manos para entonces”.

En ese sentido, durante la segunda semana de marzo se cerraron varias universidades pero no la de Natalia. Para el 16 de marzo la saltillense dejó de atender a clases y de salir. Sin embargo, muchas de sus amistades empezaron a volver a sus países y le recomendaron de hacer lo mismo.

“Mi cumpleaños fue el 17 y para entonces ya todos los que quedaban de mis amistades y yo ya estábamos en condiciones de cuarentena. Mi hermano gemelo también vive en Londres y tampoco nos vimos para celebrar nuestro cumpleaños y así evitar el uso del transporte público. La verdad yo me di cuenta de la situación en Londres de un día para otro, cuando todos se empezaron a ir de la ciudad y la las noticias de otros países empezaban a reflejaban la verdadera gravedad”.


El 18 de marzo en la mañana Natalia voló a Cancún, pero el vuelo de Cancún Monterrey lo tendría que comprar llegando. Cuando llegó al aeropuerto se topó con una sorpresa nada grata, no había vuelos para el mismo día, así que lo compró para el día siguiente.

“Al día siguiente, la aerolínea con la que volaba, Volaris, no me dejó abordar por haber estado en uno de los países que ellos tenían marcados en una lista.. Me dieron la opción de reembolsarme el dinero en forma de boucher para utilizar después de los 14 días, ya que insistían que otras aerolíneas comenzarían a tomar las mismas medidas.

“Yo pienso retomar mi vuelo al finalizar los 14 días y monitorear la evolución de cualquier síntoma o cambios de temperatura corporal”.

 

Nidia Martinez
Nidia Martinez

Reportera y creativa. Escribe sobre las tendencias actuales de música, cine, series, famosos y todo lo relacionado con el mundo del espectáculo. Particular interés en entrevistas con músicos. Fanática de la literatura infantil, los perros y la cerveza.

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