INFIDELIDAD ¿QUIENES SON MÁS INFIELES?

infidelidad Gaby Vargas

Alicia, esposa y madre de tres hijos, busca cualquier pretexto para contactar o verse con su amante. Sabe que lo arriesga todo; sin embargo, me confiesa: “Me siento deseada y eso me motiva, me hace sentir viva.

Alicia siente que su esposo ya no la ve, sólo es alguien que cuida a sus hijos y le sirve la cena cuando llega, nada más.
Alicia es una mujer joven, exitosa en su trabajo, guapa y agotada. Ella intenta combinar el cuidado de sus hijos, su salud, apariencia, con el trabajo y su vida en pareja. Por supuesto que la elección que ha tomado lo complica todo. Pero me deja pensando…
La infidelidad no es un tema que sólo compete a los hombres. A diferencia de la época de nuestras abuelas, hoy es cada vez más común conocer a mujeres o escuchar de casos en los que ellas tienen una aventura. ¿Será que hoy las mujeres son más independientes, tienen más oportunidades, menos que perder y menos ataduras de tipo moral, lo cual ha cambiado su perspectiva de la vida en pareja?
Les sorprenderá saber, queridos lectores, los datos que arrojan las últimas investigaciones sobre el porqué somos infieles ¿Sabías que las razones de infidelidad poco tienen que ver con el sexo, que el infiel no siempre es un cretino, que la otra persona no suele ser más atractiva que la pareja, que la mayoría de los infieles en verdad se sienten muy mal por lo que hicieron? ¿Por qué la gente arriesga todo por una infidelidad?
Si bien el deseo es algo muy poderoso, capaz de pasar por encima del riesgo de perderlo todo, no es la única razón de la infidelidad. La mayoría de las infi delidades no se debe a la
búsqueda de sexo como tal; sino a la necesidad de vincularse, sentirse escuchado e importante para el otro, tal como lo narra la periodista Michael Drury en su muy recomendable libro Consejos de una vieja amante a una joven esposa.
Por otro lado, Esther Perel, psicoterapeuta y autora del libro The State of Afairs: Rethinking Infidelity, dice: “Las personas buscan formas de reconectarse con partes perdidas de ellas mismas” y, agrega: “Las infidelidades son en su mayoría actos de rebeldía, ráfagas de vitalidad, libertad, descarga de las restricciones de la vida”.
Asimismo, en el libro The Truth about Cheating, Gary Neuman comparte los resultados de un estudio realizado a 25,500 hombres de distintos orígenes étnicos y culturales que respondieron a una pregunta: ¿qué tipo de insatisfacción marital contribuyó a mi infidelidad? Aquí sus respuestas:

48% principalmente, insatisfacción emocional.
32% insatisfacción emocional junto con insatisfacción sexual.
12% otra / ninguna insatisfacción.
8% principalmente insatisfacción sexual.

Lo cierto es que el matrimonio es frágil y no hay pareja a salvo de una infidelidad. Sin embargo, antes de juzgar, tomemos en cuenta lo que Un curso de milagros nos dice: “Aquello que falta en una relación es lo que tú no has dado” ¿Qué tal? Así como ser conscientes de que una mala decisión puede acabar con todo, que la pareja no nos pertenece, que es tarea de dos retenerse, conquistarse, amarse, verse, tener una relación vibrante, innovadora, juguetona, los elementos que las personas buscan con una infidelidad.
Por último, Perel hace una declaración que me mueve a la reflexión: “Toda buena relación tiene que renovarse con el tiempo”. Y, agrega “En la vida tendrás dos o tres matrimonios. La cuestión es si los tendrás con la misma pareja”.

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