¿CUÁNDO ES DEMASIADO? PARTE 1

¿CUÁNDO ES DEMASIADO? PARTE 1

Todas las fotos llevan algún tipo de retoque

La actividad de editar fotografías es un arte en sí misma. Es lo que ha hecho legendarios a tantos grandes fotógrafos. La capacidad de tomar los límites de una representación bidimensional de un mundo tridimensional, ajustarlo a un tipo de película o sensor digital, entonces, y solo entonces, para diseñar la imagen al gusto de uno.

De hecho, es un arte que nos plantea la siguiente pregunta: ¿dónde se traza la línea para saber cuando es demasiada edición? Como el arte y cómo definirlo, esa respuesta no es fácil, es subjetiva. Todos tenemos nuestra interpretación, pero analicemos algunos parámetros. Es posible que desees hacerte tres preguntas la próxima vez que te sientes a editar tus imágenes.

¿Cuál es mi intención?

En los días de la fotografía análoga, tenías que tener intención. Incluso si tu intención era “perder el tiempo y aprender algunas cosas”, se dio cuenta de que el aprendizaje tenía un costo directo. Ese costo era la película, el papel, las soluciones químicas y el tiempo; además, el dinero.

Hoy día, experimentar es muy fácil, cualquier persona con un teléfono inteligente puede hacerlo. Creo que eso es algo bueno. Experimentar es una parte vital de la expresión artística y es especialmente cierto en la edición de fotos. Tener la intención es importante cuando se combina con la experimentación nos hará aprender, crecer y progresar. La intención te permitirá saber cuándo tu experimentación va demasiado lejos y tus ediciones son muy exageradas. La intención es una guía fantástica, con mucha libertad si se lo permites. Mi sugerencia aquí es tener intención con tu experimentación a la hora de editar. Piensa lo que esperas obtener de la experimentación y ten una dirección definida.

¿Me he mantenido fiel a mi visión?

La visión es a donde tu intención te lleva. Tener una visión artística ayuda a colocar límites en tu trabajo que en ocasiones es necesario, para evitar que todo se convierta en un caos. Tal vez la visión de un fotógrafo de retratos es retratar cada tema de manera sutil con una iluminación suave y detalles ásperos. Quiere mostrar ese lado de cada tema, y eso lleva a su intento, una y otra vez. Es repetible.

Alternativamente, quizás tú sea un fotógrafo de paisajes que imagina que su trabajo es una representación veraz de lo que experimentó, no un “mundo perfecto” y lleno de fantasía. Te esfuerzas por recrear la escena cuando estás de frente a computadora utilizando las herramientas para que te ayudan a expresar tu visión final. Si careces de una visión de lo que desea producir, es fácil que te dejes llevar por el canto de las sirenas de tu programa de edición, son realmente poderosas tanto que te pueden llevar hacia las rocas de la ruina de edición.

EL AUTOR

Fotógrafo de Arte y Naturaleza, Retratista Subacuático e Impresor Giclée. Originario de la Ciudad de México, ha alternado su residencia entre Cancún y Palm Beach, Florida durante los últimos 26 años.

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