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Ya solo queda un Blockbuster abierto en el todo mundo

Esto es algo más que los “niños de hoy” nunca van a conocer

 

Por: Paloma González.

 

Las nuevas generaciones nunca van a saber lo divertido que era ir a rentar una película, esperar el fin de semana para ir a una tienda tapizada de piso a techo con todas tus películas favoritas, recorrer todos los pasillos, elegir una y llevarla a casa para verla con un tazón enorme de palomitas de microondas. Nunca van a conocer la ansiedad de saber que tenías que regresar esa película unos días después, de lo contrario te penalizaban, y nunca van a tener que correr para llegar al buzón a devolverla antes de que se acabe el tiempo. Y, la verdad, el mundo es un lugar menos cool por eso.

Sabemos que nada dura para siempre, ni siquiera lo bueno y, después de años de darnos felicidad y entretenimiento, Blockbuster, la cadena de tiendas de renta de películas y juegos se declaró en bancarrota y empezó a cerrar locaciones (sí, como Toys R Us, pero ese es un tema sensible que no estamos listos para tocar). Poco a poco, los Blockbusters empezaron a desaparecer, y ahora solo queda una solitaria tienda que se niega a morir.

Dos de los tres últimos clubes de video (así se les llamaban) de todo el mundo se encontraban enAnchorage y Fairbanks en Alaska, pero esos tampoco lograron sobrevivir a Netflix, iTunes, HBO y compañía y acaban de cerrar sus puertas, dejando solo una tienda que debe ser protegida y conservada para la posteridad.

El último Blockbuster se encuentra en Bend, un pueblo pequeño en Oregón de poco más de 80mil habitantes, y es la única pieza que está manteniendo vivo a un elemento tan importante de la cultura popular y de la vida de todo niño noventero. La buena noticia es que parece que a esta locación no le va nada mal y su manager, Sandi Harding, dice que no tienen ningún plan de cerrar.

Las nuevas generaciones se están perdiendo de mucho, nunca van a saber cuál es la relación entre una pluma y un casete, jamás van a grabar una canción desde la radio, no van a tener una oportunidad de salir a rellenar sus palomitas en el intermedio del cine y ahora tampoco van a poder rentar una película, ni van a saber lo increíble que era llegar a la tienda y encontrar justo lo que querías o descubrir alguna película que nunca habías visto perdida entre sus favoritas… a menos que viajen a Bend, Oregón, y visiten el Blockbuster de ahí.

El último Blockbuster se encuentra en Bend, un pueblo pequeño en Oregón de poco más de 80mil habitantes, y es la única pieza que está manteniendo vivo a un elemento tan importante de la cultura popular y de la vida de todo niño noventero.

Sí, está década tampoco es horrible y tiene muchas buenas cosas, Netflix & Chill, por ejemplo, pero los niños jamás van a tener el placer de visitar la versión retro/análoga de Netflix y salir de ahí con una película VHS en las manos, y eso es muy triste.

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